Con estas declaraciones, el consejero echó por tierra la petición sindical de que el astillero se mantenga abierto mientras se aclara el futuro de los 44 excedentes recogidos en el plan de cierre y que, en principio, serán incorporados en Juliana. «¿Más apoyo? ¿Cuánto apoyo hay que dar para tratar de sacar una empresa adelante? -indicó el titular de Industria-. A una compañía hay que darle el respaldo suficiente para que sea competitiva. Si no se consigue, no hay más alternativas. Además, no podemos dar subvenciones porque son ilegales. Ahí está el ejemplo de Izar».
Mientras se soluciona la situación de la plantilla antes del cierre, los trabajadores de Naval Gijón piden también carga de trabajo puesto que en octubre entregarán el último barco. En este aspecto, Graciano Torre fue muy claro: «A ver quién la paga».
¿Qué puede hacer, entonces, el Principado por Naval Gijón? «Lo que estamos haciendo es intentar que los trabajadores excedentes tengan una recolocación. En principio, se está negociando su incorporación a Juliana. Si no, habrá que buscar otras alternativas», dijo, pero sin citar ejemplos. Ahora bien, en su opinión, el futuro de estos trabajadores está en Juliana porque «esta opción no está descartada y, por tanto, no hay que pensar en otras».
A preguntas de los periodistas, el consejero de Industria y Empleo también se refirió al plan industrial presentado por Juliana a los sindicatos y que recoge un rejuvenecimiento de plantilla, que se traduciría en la prejubilación de 110 trabajadores a partir del 31 de diciembre de 2009. La empresa y los sindicatos han solicitado la ayuda de las administraciones para costear el plan. Sin embargo, Torre volvió a ser tajante ayer: «Quien las ha comprometido tiene la responsabilidad de pagarlas. Como dicen en mi pueblo, el que manda tocar, paga el gaitero».
Ampliación de capital
No obstante, dijo no entender por qué existe el compromiso de prejubilar «cuando la empresa tiene carga de trabajo suficiente». Con respecto de 16,8 millones de pérdidas en los buques sísmicos y una posible inyección de capital, afirmó que «hay otras maneras de resolver las cosas, como, por ejemplo, ampliando capital».
En relación a las críticas de la patronal eléctrica Unesa sobre el retraso del Principado en apoyar la línea de Soto-Penagos, Torre dijo que, «desde que tuve la responsabilidad en estos temas, me dediqué a apoyarla y a trabajar por ella. No me doy por aludido».





