
La ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera, y el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, presidieron la ceremonia de entrega de estas distinciones en el salón de actos del INEF.
Las condecoraciones de la Real Orden del Mérito Deportivo en sus diferentes categorías -Gran Cruz, Placas de oro, plata y bronce y Medallas de oro, plata y bronce- se conceden a personas o entidades en reconocimiento a sus éxitos deportivos o a su aportación al desarrollo del deporte español.
Pedro Udaondo logró hazañas como pisar por primera vez en invierno las cumbres del Urriellu y Peña Santa. También abrió la Vía Cepeda en la cara Este del Picu. En el refugio del Urriellu, un pequeño armario guardaba sus pertenencias, ya que Cabrales era como su segunda casa.
Aclimatado a las bajas temperaturas, Udaondo siempre mantuvo el corazón cálido a quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo. Tras su pérdida, amigos e instituciones se reunieron para agradecerle su aportación a la montaña de nuestro país. Diferentes homenajes en toda España y un mirador con su nombre desde el que se ve la mítica cumbre asturiana del Urriellu son tan sólo una pequeña parte del cariño con el que se le recuerda en Asturias. La de ayer, fue sólo una muestra más del respeto que se le guarda.





