
Los pescadores paralizaron durante 15 minutos el tráfico en ambos sentidos a base de neumáticos y pitadas. Unos 15 armadores asturianos, de Luanco, Luarca, Avilés y Tapia, entre otros, participaron en la concentración. El portavoz de la plataforma asturiana, Alfredo Gutiérrez, señaló que a partir del 10 de junio habrá «manifestaciones a lo grande» y se llevará a cabo el amarre total de la flota, que se iniciará el próximo día 2 de junio. Se dará así un margen de tiempo para que puedan regresar los barcos que se encuentran en aguas comunitarias. Con estas actuaciones los pescadores pretenden frenar la venta de pescado para el total desabastecimiento de España. La Confederación Española de Pesca (Cepesca) mantiene convocada una manifestación de ámbito estatal para el viernes.
A la espera de que el próximo viernes comience la huelga pesquera convocada por Cepesca -la mayor organización del sector- patrones de varios puertos del Mediterráneo se mantuvieron ayer en huelga en Barcelona, Port de la Selva, Vilanova así como en distintos puntos de las costas onubense y gaditana. Los hombres de la mar portugueses también estudian iniciar una huelga el viernes, en apoyo a la demanda de que su sector sea reconocido como «actividad estratégica», pudiendo así gozar de exoneración de ciertos impuestos.
Ola de movilizaciones
Las movilizaciones se extienden por todo el mundo y amenazan con intensificarse ante la poco probable relajación de la cotización del crudo. El barril de Brent subió ayer 2,62 dólares y cerró la jornada a 130,93. En Francia, el movimiento iniciado hace unos días por un grupo de pescadores recibió ayer el apoyo de otros sectores como el transporte o, incluso, el de conductores de ambulancia, también afectados por el encarecimiento de gasóleos y gasolinas.
En España, los barcos pesqueros permanecieron amarrados en algunos puertos de Cataluña y Andalucía mientras la patronal de transportistas Fenadismer insistió en que irá a la huelga indefinida a partir del próximo día 8 si el Gobierno no aprueba tarifas mínimas que eviten la competencia desleal. Mientras, el 'oro negro' no deja de apreciarse. En Italia, las organizaciones de pescadores se plantean también un eventual paro.
La situación se repite en el sector del transporte. El pasado sábado la Unión Independiente de Transportistas Autónomos (UITA) de Asturias, que agrupa a 700 socios, convocó un paro indefinido en el transporte de mercancías por carretera para el próximo lunes, al que están llamados los 4.000 trabajadores del sector en la región. Se unirá así a los paros que las estatales Plataforma por la Defensa del sector del Transporte y Fenadismer desarrollarán a partir del los días 6 y 8 de junio, respectivamente.
Los transportistas, según explicó ayer el presidente de UITA, José Fernández, estudiarán el sábado en asamblea los servicios mínimos que establecerán a partir del lunes. «Se va a producir un efecto dominó», auguró Fernández. Un día antes se volverán a reunir con los responsables de la dirección de Transporte y los cargadores para tratar de llegar a un acuerdo. De momento, descartan que el paro se pueda desconvocar.





