Dice Osho: «El 'Satori' puede llegar a ser posible para un gran número de personas porque, a veces, no requiere de ninguna preparación; a veces ocurre por casualidad. Se crea la situación, pero inconscientemente. Hay mucha gente que sabe lo que es. Puede que lo conozcan como 'Satori', puede que no lo hayan interpretado como 'Satori', pero lo han conocido. Un gran estallido de amor puede crearlo».
Paulo Coelho es un gran vendedor de ilusiones y sus lectores (millones) leen para soñarse. Una de sus dedicatorias es «Jesús paga el precio de tus sueños».
Un librero argentino (H. Yanover) dice que el ochenta por ciento de los libros que se publican es basura y nos dice a sus colegas: «Comprarás lo que puedas vender, exhibirás lo que vendas. Y uno que otro que te guste, aunque no se venda, porque es tu librería y no la de otro» ('Memorias de un librero').
En el caso de los libros de Paulo Coelho, lo único que nos queda como libreros es exponerlos, porque las ventas están aseguradas.
Su clientela es fiel y está ansiosa de enriquecerse espiritualmente con cada nuevo libro.
A muchos, sus libros no les dicen nada, o no son especialmente significativos en su vida de lectores. Algo parecido me ocurre a mí. Confieso que sólo he leído 'El Alquimista' de todas sus obras y también me sumo al grupo de intrigados por el furor de ventas de Paulo Coelho. 'El Alquimista' para nosotros los avilesinos, de ahora en adelante pasará a ser un libro 'compañero', ya que, como diría Whitman, «amigo, éste no es un libro, el que lo toca, toca a un hombre».
Álvaro Fraga Casares es librero en Librería Clarín.






