Hacía más de tres décadas que no se llevaba a escena 'La leyenda del beso' cuando se estrenó en Madrid el pasado mes de abril. Razón por la cual cuando la compañía se puso a trabajar con este título, se encontró con la necesidad de «darle una vuelta». Y empezaron por el final. «Es una historia romántica e ingenua con muchas contradicciones como que un personaje violento y enfermo de celos como Iván termina no ejecutando su amenaza. Hemos hecho que lo haga». El director de escena de 'La leyenda del beso', Jesús Castejón, presentó ayer el último título del XV Festival de Zarzuela con el director musical, Miguel Ortega, el presidente de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, Francisco González Buylla y el concejal de Cultura, Jose Suárez Arias-Cachero.
No es corriente encontrar zarzuelas con un final trágico, según afirmó Castejón, pero si sucede en muchas óperas. De cualquier forma, «no había otro remedio». Tras revisar hasta ocho veces el texto de este título, estrenado por primera vez en el teatro Apolo de Madrid en enero de 1924, Castejón aseguró que «la obra lo pedía».
La presentación del broche final al festival de Zarzuela llegó con una petición. La compañía apostó ayer por la creación de una entidad que se dedique exclusivamente a recuperar las zarzuelas y adaptarlas a los tiempos que corren. Para Castejón, la música necesita «peinarse» de vez en cuando, pero el texto requiere «de todo un marcado y lavado».
La sintáxis antigua, la mezcla de verso y prosa en partes del libreto o el ritmo de la narración alejan la puesta en escena del espectador. Toca trabajar para acercar este género a los más jóvenes y conseguir el recambio del público. «Es una heroicidad hacer zarzuela y difícil traer gente al teatro, pero es una responsabilidad a la que tenemos que enfrentarnos», añadió Castejón.
Por lo pronto, el concejal de Cultura Arias-Cachero ya avanzó que el Consistorio está en conversaciones con la Universidad para acercar a los estudiantes el próximo festival de Teatro Lírico. Una de las mayores dificultades de 'La leyenda del beso' y razón por la cual pocos se han animado a llevarla a escena son, según el director musical, Miguel Ortega, «las masas corales». En algunos momentos sobre el escenario se concentran «hasta 90 personas entre coro, ballet y actores». Coordinar los recursos, que todo el mundo esté perfectamente iluminado y todo ello sin dejar de ver al director musical es todo un reto que ha hecho que «algunos directores se lo piensen dos veces» antes de enfrentarse al proyecto, añadió Ortega.
La acción de 'La leyenda del beso' se desarrolla en el parque de un gran castillo señorial en tierras castellanas. En este paraje, se detiene una tribu de gitanos para descansar. Entre ellos se encuentra Amapola, encarnada por la soprano valenciana Amparo Navarro en el primer cartel y por María Rodríguez en el segundo. El tenor venezolano Aquiles Machado y Álex Vicens son los encargados de dar vida a Iván,un zíngaro enamorado que se enfrenta a Mario, el dueño del castillo, que también cae en el hechizo de la gitana. Los barítonos Juan Jesús Rodríguez y Carlos Bergasa recrean el papel del «señorito»
Al estreno de 'La leyenda del beso' le precede un éxito en taquilla del 94% de ocupación en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.