Zapatero, durante su intervención. /EFE

Zapatero gesticula, en su intervención. /EFE

La vicepresidenta Fernández de la Vega, flanqueada por la ministra Cabrera y el portavoz socialista, José Antonio Alonso. /EFE

Zapatero estrecha su mano con la del presidente andaluz, Manuel Chaves. /EFE

Bibiana Aído, ministra de Igualdad, junto a la que también fuera ministra, Rosa Conde. /EFE
El balance de la gestión de Zapatero, aprobado por unanimidad
Todos los delegados han aprobado esta noche por unanimidad el informe de gestión del secretario general del partido, José Luis Rodríguez Zapatero.
Este resultado se ha producido tras seis horas de debate en el plenario del cónclave socialista, en el que, después de que Zapatero presentara su informe, han intervenido todos los portavoces de las federaciones del PSOE, incluidas las de Europa y América, así como un portavoz de Juventudes Socialistas. Cada uno de ellos ha expresado su apoyo a Zapatero, que luego ha quedado reflejado en el resultado de las votaciones.
Posteriormente, el presidente de esta cita congresual, el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha declarado abierto el plazo de presentación de candidaturas a la Secretaría General del partido, a la que está previsto que sólo concurra Zapatero. Luego se han constituidos las cuatro comisiones encargadas de analizar los cinco puntos de la ponencia marco y las enmiendas presentadas.
Mujer 'sorpresa'
Como es su costumbre, José Luis Rodríguez Zapatero se reserva algunas sorpresas. Entre sus planes está por ejemplo incorporar a la dirección del partido a una profesional ajena a la política. Las mujeres, que ya son mayoría en el órgano decisorio pero no siempre han gozado de la capacidad ejecutiva que ellas mismas anhelaban, tendrán más protagonismo porque una de ellas ejercerá, de facto, como número tres de la formación.
También está prevista una cierta renovación generacional de los cuadros directivos y la incorporación a las reuniones de la federal, vía estatutos, del portavoz en el Senado (en este caso la senadora gallega Carmen Silva) y del portavoz en el Parlamento Europeo (ahora Enrique Barón y más adelante, tras las elecciones de 2009, Juan Fernando López Aguilar).
Blanco ha recorrido en el último mes todos los territorios y ha escuchado las propuestas de las federaciones, a las que se ha advertido de que como norma general no habrá hueco para los barones que ya disponen del comité territorial para hacerse oír. La presencia de ministros se limita igualmente a los ya veteranos Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón.
El perfil de los delegados
El perfil medio de los 995 delegados que participarán en el Congreso es una persona con estudios medios o superiores y una edad media de 43,2 años, y un 48% de ellos son mujeres.
En el anterior Congreso, en 2004, las mujeres representaron un 46% del total, y la media de edad era de un año más. Según sus datos, un 73% de los delegados tienen estudios universitarios, un 7% más que en el Congreso anterior.
Además, en este Congreso se ha reducido sustancialmente el número de delegados que ocupan cargos públicos en la administración local, autonómica, nacional o europea, que serán un 50,75%, frente al 80% del Congreso celebrado en 2004.
La federación más numerosa será Andalucía, con 251 delegados, más del doble que la segunda, la Comunidad Valenciana, que tendrá 103.
"Nadie nos ha elegido para quejarnos, sino para que seamos la expresión política de nuestros ciudadanos", emprendedores y ambiciosos
Para el presidente, con un país como España "ser optimistas es algo más que un acto de racionalidad: es una exigencia moral"
La dirección socialista ofrece alternativas descafeinadas a las enmiendas sobre laicidad, eutanasia y aborto para garantizar un cónclave tranquilo
El PSOE ha iniciado el que quizá sea el Congreso Federal más plano de su historia reciente, el número 37. José Luis Rodríguez Zapatero vivirá un fin de semana triunfal en el que será reelegido como secretario general. Está previsto que salga del encuentro una Comisión Ejecutiva Federal renovada prácticamente en un 50%. En la ponencia general, eso sí, la dirección socialista ofrece
alternativas descafeinadas a las enmiendas sobre laicidad, eutanasia y aborto para garantizar un cónclave tranquilo.
El presidente del Gobierno y secretario general socialista ha tomado la palabra esta tarde, con un mensaje optimista sobre España: "Gobernar un país exige estar a la altura de ese país, de las ambiciones y valores de los ciudadanos". Y, para Zapatero, España es "un país en el que se puede y debemos confiar". Como estima que el nivel de España en todos los ámbitos y ambiciones es alto, "nuestro proyecto no es más que continuar construyendo ese país próspero y solidario", resume Zapatero. "Nadie nos ha elegido para quejarnos, sino para que seamos la expresión política de nuestros ciudadanos".
El Gobierno tendrá que "asumir riesgos", pero para eso está, continúa. "No nos podemos permitir el miedo a fracasar, sólo el miedo a no intentarlo y dejar pasar la oportunidad para siempre", ha proseguido. "Eso tratamos de hacer cada día, en cada proyecto, con humildad y constancia. Pecar de optimismo respecto a las posibilidades es pecado venial; el pecado mortal es ignorar nuestras propias fuerzas y virtudes, apartarse junto al camino y decir que no se puede. Y nosotros no vamos a cometerlo nunca".
En definitiva, según Zapatero, "ser optimistas es algo más que un acto de racionalidad, es una exigencia moral. Nuestro proyecto nace de la gente común, de sus valores y esperanza. Nos parecemos a España". Y, en consonancia con su argumentación, Zapatero ha querido dejar claro que el Gobierno no va a realizar recortes sociales, sino que los va a incrementar en la medida en la que pueda. "Da igual el momento económico que tengamos", ha exclamado.
"Respetamos que España es de todos"
"Ganamos porque confiamos en España y en su futuro, también porque respetamos que España es de todos", ha afirmado Zapatero en una frase aunando su proclamación de respeto a la diversidad y su confianza en la economía. Por si acaso, ha rematado su intervención buscando también el optimismo de los delegados. "A trabajar, y también conviene que consumáis", ha dicho al final de su discurso.
Un deseo, el del consumo, que ya expresaba esta misma semana el vicepresidente económico, Pedro Solbes, cuando aseguraba que el hecho de que ganara la selección española la Eurocopa podría influir favorablemente en la economía porque la alegría incita al consumo.
Zapatero ha hecho un repaso de sus políticas económicas y sociales, y se ha detenido en mencionar las pensiones o las medidas de fomento de la natalidad como el pago de 2.500 euros por hijo y la ampliación de permiso de paternidad. "Unos se apropian de la familia y otros somos los que apoyamos de verdad a la familia", subraya. Asimismo, ha arrancado aplausos al citar el logro social del matrimonio gay.
El líder socialista, que ha dedicado buena parte de su tiempo a criticar a los 'populares', dijo de ellos que "siempre que crece menos la economía hablan de que hay que flexibilizar el mercado de trabajo" para que "los que tienen menos ingresos tengan menos seguridad y menos derechos".
El diálogo con ETA "ya no es posible"
El jefe del Ejecutvio ha abordado muchos otros temas, y al hacer balance de su gestión al frente del PSOE en los últimos cuatro años, ha asegurado que afrontó "convencido y esperanzado" el proceso de paz en el País Vasco, un proceso que ha dicho que "ya no es posible" intentar. "Fueron nuestros valores de paz, diálogo y respeto a la legalidad los que nos guiaron durante el intento del proceso de paz", ha añadido antes de subrayar que la obligación de los socialistas era intentarlo y hacerlo "convencidos y esperanzados. Merecía la pena", pero "ya no es posible", ha recalado.
Al inaugurar el congreso, el secretario de organización, José Blanco, ha tenido unas palabras de homenaje para el ex concejal socialista de Arrasate-Mondragón Isaías Carrasco, asesinado por ETA el pasado 7 de marzo, como también ha hecho Zapatero más adelante. Blanco también ha recordado a Alfonso Perales, fallecido hace un año y medio.
Asimismo, Blanco
ha arremetido contra el principal rival político, el PP, a quien ha acusado de dejar siempre "abierto el camino al monte" cuando realiza un viaje al centro, que el socialista no se cree, a la vez que dudaba del último congreso 'popular', del que a su juicio salió "exactamente nada".
Los socialistas se enfrentan a este cónclave, según han reiterado en las últimas semanas sus dirigentes, con el fin de hacer un congreso "útil para España" y "seguir siendo el motor del cambio". Para ello, también quieren variar su discurso político para mostrar que el partido "cambia a la misma velocidad que la sociedad". Su objetivo es "seguir siendo el partido que más se parece a España", y abordarán temas como la eutanasia o el aborto, aunque según algunas voces internas de forma
demasiado tibia.