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San Andrés de los Tacones y Porceyo cierran hoy las fiestas de Santa Isabel, tras plantar cara al mal tiempo
06.07.08 -

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Los vecinos de Porceyo y San Andrés de los Tacones despertaron el fin de semana de sus fiestas con una frase, que ya es un clásico entre los asturianos, colgándoles de la lengua: «A ver si abre...». Las miradas de los parroquianos se dirigían sistemáticamente a un cielo cubierto de nubes grises, que fieles a la Ley de Murphy, amenazaban con «echar la lágrima» en cualquier momento. Como era de esperar, el orbayu no quiso perderse la fiesta, pero los vecinos salieron a la calle y aplicaron aquello de «a mal tiempo, buena cara». Ya podían llorar las nubes. Ellos no las iban a seguir.
En Porceyo, una parroquia que Borja, coordinador del Consejo de Fiestas, define como «dormitorio», todo salió rodado, excepto la comida campestre planificada para ayer. «La gente que no es de aquí no conoce las tradiciones y cuesta que se anime», comentaba. Lo del picnic no cuajó, pero sí lo hizo el torneo de fútbol. El clásico de la guerra de sexos, chicos contra chicas, triunfó, aunque -se quejaban algunos- con la «ayudita» de organización y árbitros al equipo femenino, que no pudo librarse de comentarios suspicaces. «Antes era costumbre atar los pies de los chicos para darles ventaja», explicó Borja, «ahora se intenta pitar a favor de ellas y, a veces, se les da ventaja, por ejemplo atando las manos a los niños».
En San Andrés, no había quien no se devanara la cabeza por recordar los pasos del clásico veraniego 'No rompas más', de Coyote Dax. Todos se esforzaron en seguir uno de esos temas capaces, como la Macarena, de movilizar a toda una pista y dejar de lado y con cara de póker a los que desconocen la coreografía. El artista saltó a la fama cuando su tema comenzó a aderezar las horas muertas de la casa de 'Gran Hermano'. Y ayer repitió sus éxitos en la verbena nocturna de San Andrés, tras la actuación de la orquesta Monterrey. Alabama hizo lo propio en Porceyo, donde el verdadero ritmo lo marcó la sidra.

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