La plantilla del Sporting se marchó hace unas semanas de vacaciones con algunos deberes en la mochila por hacer. Es, de alguna manera, la penitencia del futbolista profesional. No puede no hacer nada sin más, aunque esté disfrutando del período estival. Por eso, los jugadores rojiblancos se han llevado junto a su equipaje un 'planning' de trabajo.
«Está encaminado más que nada a mantener el estado de forma del futbolista y a que no suban mucho de peso, pero quiero sobre todo que disfruten, aprovechen para estar con los suyos y desconecten un poco», señalaba Gerardo Ruiz, preparador físico del Sporting.
Carrera continua, natación y alguna hora intensa en el gimnasio son algunas de las actividades que tendrán que realizar los Míchel, Kike Mateo, Jorge, Gerard, Diego Castro y compañía durante estos días, según el esquema elaborado por el preparador gijonés y que, como todo hace unas semanas, estuvo afectado y condicionado por el ascenso. «Lo envié por email porque con el tema de las celebraciones y todo eso no pude dárselo en mano a los jugadores, pero ya había hablado con ellos previamente y todos saben que tienen deberes que cumplir», explicaba con rotundidad Ruiz.
El preparador físico del Sporting ha sido uno de los máximos responsables de que el conjunto rojiblanco llegara al tramo final de la Liga en un estado de forma más que notable y a pleno rendimiento. Y, por eso, este año no variará mucho la planificación de la pretemporada, pese al cambio de categoría. No hay que tocar lo que funciona. En esa línea, Gerardo Ruiz declaraba desde su retiro vacacional en Ibiza que «no difiere mucho la exigencia de ambas competiciones y, de hecho, creo que es casi más física la Segunda División».
El plan de trabajo que tienen que cumplir los jugadores no es, lógicamente, el mismo para todos. Jorge no tiene el mismo que Matabuena, ni Omar que Iván Hernández. «Hay un plan estándar, pero luego cada uno tiene sus peculiaridades dependiendo de las condiciones físicas de cada jugador porque unos tendrán que trabajar más la capacidad aeróbica y otros la fuerza», explicaba.
La mayor preocupación
La principal preocupación de Gerardo Ruiz radica en las nuevas y futuras incorporaciones que realizará el equipo, futbolistas que vienen de otra metodología de trabajo y que, en algunos casos, pueden acusar la inactividad y el desgaste sicológico que provoca la desvinculación de algún club: «Va a ser más o menos igual porque no creo que haya que hacer muchos cambios. Lo único que tendremos que tener en cuenta serán los nuevos fichajes porque no sé como están, ni como llegarán al equipo».
A la vuelta de vacaciones, el preparador físico del Sporting realizará una serie de pruebas para medir y calibrar el estado de forma en el que llegan los futbolistas porque, a diferencia de otros años, este verano los 'pulsómetros' no les acompañan y no podrán 'relatar', con cifras palpables, la tarea realizada por sus portadores. «Quiero que estén más relajados de cabeza y que no se convierta en una obsesión para ellos el tema de los entrenamientos», matizaba Gerardo Ruiz, antes de añadir sobre el peso de los jugadores que «lo normal es que a su regreso no sobrepasen los dos kilos porque el peso que tenían al concluir la Liga es el de competición y es muy difícil de mantener».
Playa y montaña es lo que se encontrará la plantilla del Sporting a la vuelta. Asturias, al igual que en anteriores etapas, es el escenario elegido para iniciar la puesta a punto y desarrollar el grueso de la pretemporada de cara al inminente regreso a la Liga de las estrellas. «Mareo es un sitio ideal para trabajar por su temperatura y por sus instalaciones, pero también haremos, como en la pretemporada del año pasado, alguna salida a la costa y al monte», reconoció Gerardo Ruiz.