Que el verano ha arrancado en Gijón con el pulso débil parece un hecho. Tanto hosteleros como guías apuntan a un inicio «flojo» de la temporada estival, marcado por la crisis económica según algunos y por la afición de las nubes al cielo asturiano, según otros. Sea como fuere, la vista confirma lo que los datos apuntan: encontrar un turista en la oficina de turismo -junto a La Escalerona- es aún difícil.
La vistosa caravana de Charles y su familia es casi una excepción. De origen francés, este grupo ha elegido España y Portugal como destino para pasar sus vacaciones. Aunque la crisis ha calado en toda Europa, la diferencia de precios del país vecino respecto a la península compensa. Pablo Menéndez , miembro de Guías del Principado de Asturias, dirige desde la plaza Mayor a un grupo de nacionales a la zona de sidras, uno de los mayores reclamos de la ciudad. Comenta que el turismo enGijón procede básicamente de territorio nacional, «especialmente de Levante».
Menéndez explica que «el bajón (por la crisis económica) se ha notado en todas partes y no sólo en Asturias». «A las agencias les está costando formar grupos, de hecho el mes de julio ha sido flojo, aunque junio ha funcionado y para agosto las previsiones son buenas», afirma. Para él el mal tiempo no es un factor que explique estas cifras, «la gente que viene aquí sabe lo que hay, y algunos, como los andaluces, es precisamente lo que buscan».
No opinan lo mismo en El Lavaderu, punto clave de la marcha gijonesa. «Después de dos veranos buenos uno malo se nota», dicen los responsables del popular local. «Hoy hace sol, ya empieza a llegar gente a la plaza y a las ocho esto se llena», aseguran, aunque eso sí, afirman que «no se dejan perres, una sidrina unas pipes y ya». Además, cuando la meteorología no cumple las cosas empeoran, «la gente se queda en casa», lamentan, «y llevamos un mes en el que por cada día bueno salen dos malos. El verano no ha arrancado», concluyen.
«¿Una sidrina?»
Lo primero que pregunta el grupo guiado por Pablo es dónde consumir unas sidras. La popular bebida es uno de los mayores atractivos para el turismo, así lo confirma divertido un cántabro de paso por la ciudad, cuando le preguntamos por sus motivos para acercarse a Gijón. El tradicional caldo, aunque esta vez plasmado en una camiseta y en manos de una vaca que dice estar «deshidratada», es también el 'best-seller' de la tienda de souvenirs asturianos 'Les Camisetes'. Aunque, claro está, Gijón cuenta con otros incentivos con los que encandilar al turismo. Como la oda de Chillida al océano gijonés, el Elogio del Horizonte, el mirador de la Providencia, Cimadevilla y la casa de Jovellanos y como no, el puerto y la playa, zonas a las que Pablo dirige sistemáticamente a sus grupos.