Los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía acudieron ayer al domicilio particular del ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez para hacerle entrega del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro.
Los Reyes tenían ganas de llevar a cabo este encuentro desde hace tiempo y ha sido posible en este momento porque la salud de Suárez, aquejado de alzheimer, lo permitía.
Durante la visita, de carácter privado, los monarcas se interesaron por el estado de salud del que fuera primer presidente de la democracia y le hicieron entrega del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro, galardón que le fue concedido por el Real Decreto en junio del pasado año.
En una fotografía realizada por Adolfo Suárez Illana, hijo del ex presidente, se puede ver al Rey paseando junto a Suárez por los jardines del domicilio del ex jefe del Ejecutivo y en una actitud cariñosa, con don Juan Carlos pasando su brazo sobre el hombre del que fuera líder de UCD.
Todos los hijos de Suárez, a excepción de Sonsoles, estaban en el domicilio cuando llegaron los Reyes. «Estuvieron muy cariñosos. Mi padre no conoció al Rey. No conoce a nadie, pero sí agradece el cariño y don Juan Carlos fue muy cariñoso con mi padre y estaba encantado con la visita», ha contado Suárez Illana, quien dio una expresiva descripción del encuentro: «En tres minutos, se han metido el uno al otro en el bolsillo».
El Rey y el hijo mayor del ex presidente prepararon una foto para mostrar públicamente el encuentro. «La hice yo mismo en el jardín de la casa. Es una foto de dos personas que han vivido muchas cosas juntas y han llegado al final del camino. Es también una foto en la que se ve el cariño del Rey hacia mi padre, un cariño y una lealtad que mi padre durante muchos años le demostró a Su Majestad».
El hecho de que se haya elegido una imagen en la que ambos aparecen de espaldas nada tiene que ver con la enfermedad que padece Suárez, cuyo aspecto físico sigue siendo el mismo de siempre aunque con unos años más. «No queríamos romper la intimidad», explicó Suárez Illana, quien añadió que su padre lleva un año estabilizado en su enfermedad.
Aunque es practicamente imposible establecer una comunicación real con Suárez, el político sí comprende algunas palabras, como «te quiero», y se muestra receptivo y sensible a las emociones. En un momento de la visita, que se prolongó alrededor de una hora, Doña Sofía llamó «guapo» a Suárez, palabra que fue recibida con mucha alegría -«pegó un brinco»- por el ex presidente del Gobierno, quien siempre ha tenido fama de presumido.