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Oriente

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Laura Piñuela participó este verano en los trabajos para catalogar huellas de terópodos y saurópodos
19.08.08 -

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El equipo científico del Museo Jurásico de Asturias (Muja) colaboró este verano en los trabajos de investigación del yacimiento del Paluxy, conocido también como la Dinosaur Highway, en el estado de Texas. La científica Laura Piñuela se trasladó hasta el lugar entre el 22 de julio y el 9 de agosto para participar en el proyecto capitaneado por el profesor James Farlow, de la Universidad de Indiana. La peculiaridad del yacimiento es que está bajo el agua del río Paluxy, un afluente del Brazos que está situado entre éste y el río Colorado, por lo que es necesario que el caudal sea lo suficientemente bajo para poder trabajar sobre el terreno.
Ya desde su despacho del Museo Jurásico, Piñuela relataba ayer su experiencia en Texas y comparaba los yacimientos de este estado norteamericano con los de la costa oriental asturiana. «Allí tienen muchísimas huellas de terópodos y saurópodos relativamente grandes, pero son todas iguales, no hay gran variedad. En Asturias no tenemos tantos rastros, pero hay una variedad enorme de huellas», comentaba.
Las icnitas bajo el río Paluxy fueron descubiertas en 1908 por un joven que paseaba por la zona, aunque fue Roland T. Bird quien las redescubrió en 1938 para hacerlas conocidas a partir de 1940. Fue entonces cuando Bird extrajo parte del rastro y lo llevó al Museo de New York con la teoría de que se trataba de un saurópodo atacando a un terópodo, aunque en la actualidad se cree que este rastro «corresponde más bien a una persecución y no a un ataque».
Hasta la fecha, nadie antes las había estudiado en profundidad por la complicidad que supone que estén en la superficie de un río. Así, el equipo de Farlow procedió este verano a retirar el sedimento que cubría las huellas para posteriormente fotografiarlas con la ayuda de una torre que permitirá realizar una recreación aérea de las mismas. «Estuvimos midiendo y trabajando sobre las huellas y un equipo de Manchester realizó un escaner de toda la superficie, lo que agilizará mucho los trabajos de investigación», comentó la experta.
La presencia de Laura Piñuela en Texas tenía varias finalidades. Además de trabajar en el proyecto de Farlow, pudo aprovechar su estancia para recabar datos que serán de interés para otro proyecto internacional en el que también colabora el Muja y que consiste en determinar en qué momento se separaron los continente, comparando los restos de dinosaurios hallados en la costa asturiana, la provincia de Teruel y la Patagonia argentina. Sin embargo, Piñuela confirmaba ayer que no existe parecido entre las huellas del yacimiento norteamericano y el asturiano «ya que en el transito del Jurásico-Cretacico hay una renovación de faunas».

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