El Ayuntamiento de Gijón respaldó ayer la iniciativa de Hunosa de comprar el suelo de Mina La Camocha para crear una nueva zona industrial. El concejal de Promoción Económica y Nuevas Tecnologías, José María Pérez, indicó que es «muy positivo que, desde la iniciativa pública, haya interés en desarrollar un proyecto de estas características y voluntad de participar activamente en el espacio de la antigua mina con el fin de que continúe generando empleo y actividad en la ciudad».
El presidente de Hunosa, Juan Ramón García Secades, explicó anteayer a EL COMERCIO que la operación debería contar con el apoyo de su accionista -la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y los sindicatos mineros- para llevarse a cabo y se realizaría a través de su filial Sadim Inversiones, que opera en las cuencas en la puesta en valor de suelo industrial, atracción y financiación de empresas para generar actividad y empleo.
«Nosotros no tenemos ningún problema en que sea la iniciativa privada quien desarrolle un parque empresarial -subrayó el edil-. Ahora bien, es evidente que desde la iniciativa pública se puede llevar a cabo atendiendo a otros criterios que no son exclusivamente los puramente economicistas y de obtención del beneficio inmediato». «Además -añadió- la incorporación a Hunosa permitiría que los terrenos pudieran beneficiarse de los programas de reinversión que tiene establecidos a través de Sadim Inversiones».
José María Pérez añadió que la experiencia con otras entidades públicas como SEPES o Sogepsa en el desarrollo de suelo industrial de Gijón «es muy positiva porque hay una visión a medio y largo plazo y se cumple con el objetivo de que se genere suelo para dedicarlo a aquellas actividades más coherentes y que mejor encajan con la visión de desarrollo local».
Uso industrial
En este sentido, el concejal recordó que, hace justamente dos años, el propio Ayuntamiento hizo la propuesta de construir un parque empresarial en los terrenos que iba a dejar libre Mina La Camocha tras el cierre. «El uso de esos terrenos es industrial y, de hecho, así está definido en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU)», explicó el concejal de Promoción Económica.
Partiendo de esta base, el Ayuntamiento entendió entonces y persiste en la misma idea de que, en esos terrenos, «puede construirse un parque empresarial similar al Científico y Tecnológico de Gijón, aunque nunca hemos dicho quién tiene que impulsarlo». Para José María Pérez, el planteamiento de Hunosa «encaja sin problema» en el proyecto del gobierno local.
Ahora bien, el proyecto se ha topado con el concurso de acreedores en el que se encuentra la explotación gijonesa para hacer frente a sus deudas. En este punto, el concejal de Promoción Económica admitió que el Ayuntamiento tiene «ciertas limitaciones» para exigir la ejecución y espera que «la decisión del juez, en el proceso de adjudicación de los terrenos, se pueda desarrollar con rapidez».
Para poner en marcha el parque, el propietario presenta un planeamiento o plan de desarrollo al Ayuntamiento, que decide aprobarlo o no. Ante la situación en la que se encuentra la mina, José María Pérez indicó que el equipo de gobierno se planta promover ese planeamiento para avanzar en la tramitación.
La idea el Ayuntamiento es que las actividades que se desarrollen en La Camocha estén relacionadas con los ámbitos de la innovación y el desarrollo tecnológico e, incluso -a diferencia de lo que ocurre en el Parque Científico y Tecnológico- se ubiquen compañías dedicadas a la producción, tal y como ocurre en el Parque Tecnológico de Zamudio (Vizcaya), donde se fabrican motores de aviación, o en el de Álava, que producen también piezas para la aviación y aerogeneradores.
Velar por los bienes
Por su parte, el secretario general de la Federación Minerometalúrgica de Comisiones Obreras en Asturias, Maximino García 'Mino', señaló que la «idea no es mala» y «encaja con los planteamientos que hicimos el año pasado, cuando firmamos el acuerdo para resolver el cierre de Mina La Camocha». En este sentido, explicó la inquietud que tenían los sindicatos por» las deudas que arrastraba la empresa con los trabajadores, las instituciones y las empresas privadas».
«Por aquella fecha -añadió 'Mino'-, ya decíamos que había que velar por los activos, que no se podía permitir que se lapidasen sin control. Por eso, veíamos bien que fuese una entidad pública quien los gestionase para que, así se cumplieran también los objetivos de aquel acuerdo; esto es, dar salida a los trabajadores activos, pero también a los prejubilados», a los que la empresa les debe el 22% del complemento de sus pensiones.
En este aspecto, el sindicalista indicó que la federación respaldará la propuesta de Hunosa «siempre y cuando sirva para despejar la situación de los trabajadores prejubilados y sufragar los complementos de sus pensiones. Si no, no seremos copartícipes». No obstante, valoró que el espacio de la explotación sirva para crear empleo alternativo.