La esperada reforma de la Formación Profesional, anunciada el miércoles por el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, podría llegar con polémica. Según informó ayer la cadena Ser, la principal novedad radicará en que aquellos trabajadores mayores de 21 años que acrediten tres años de experiencia sumados durante los últimos diez de su vida, podrán obtener un título profesional.
Según los datos facilitados ayer, el Real Decreto especifica que cada caso será analizado por un comité de evaluación que planteará pruebas prácticas. De superarlas, el trabajador conseguirá un título homologado en toda la Unión Europea. Además, se ofrecerían cursos para ampliar la formación.
Cerca de doce millones de personas pueden verse beneficiados por una reforma cuyo Real Decreto se espera que sea aprobado antes de que finalice el año y que afectaría a 140 titulaciones de 26 familias profesionales. Las comunidades autónomas tendrían un año para crear los comités de evaluación.
Al parecer, los Ministerios de Trabajo y Educación ya tienen preparado el documento que permitirá convalidar dicha experiencia profesional con los títulos oficiales de Formación Profesional.
Decreto sin publicar
Se trata de una medida que durante este mes de setiembre presentará el Gobierno a sindicatos y comunidades autónomas. Según la información desvelada, antes de finales de año este decreto será publicado en el Boletín Oficial del Estado.
La Formación Profesional sigue siendo un seguro para conseguir un empleo. Según los datos del último trimestre del Observatorio Joven de Empleo en España, los graduados universitarios españoles tienen menos posibilidades de encontrar un trabajo estable que los titulados en Formación Profesional de Grado Medio o Superior.
El aumento de la tasa de temporalidad en los universitarios se sitúa en el 47,8% en los varones y en el 51,9% para las mujeres.
La responsable de finanzas del Consejo de la Juventud de España, Patricia García, explicó ayer que el impacto de la crisis ha hecho que el desempleo crezca entre los jóvenes, especialmente en los menores de 25 años, con una tasa de paro del 18,2%».
Pese a los malos datos, durante el pasado año se registró un descenso de la temporalidad en el empleo joven, según García, «debido a un menor crecimiento del empleo, al acuerdo firmado por el Gobierno, los sindicatos y la patronal y la actuación de la Inspección de Trabajo en los contratos fraudulentos».
Las cifras se desmoronan al evidenciar que los jóvenes que tienen entre 18 y 25 años cobran alrededor de 600 euros mensuales, una cantidad insuficiente para hacer frente a las obligaciones económicas contraídas. Cabe señalar que la Formación Profesional Inicial, regulada por la LOGSE (1990), se estructura en 22 familias profesionales, una amplia variedad de Ciclos Formativos de Grado Superior que se corresponden con otras tantas profesiones.
El abanico es amplio y va desde actividades agrarias a físicas y deportivas o marítimo pesqueras, hasta formaciones en administración, artes gráficas, comercio y marketing, comunicación, imagen y sonido, pasando, por ejemplo, por formación en edificación y obra civil, electricidad y electrónica, fabricación mecánica, hostelería y turismo, imagen personal, industrias alimentarias, informática, madera y mueble o química y sanidad.