El Gijón Industrial consiguió la primera victoria de la categoría ante el rival más fuerte, sobre el papel, de la categoría. El equipo fabril doblegó al Oviedo (2-1), en un partido que se disputó ante casi dos mil personas y que sirvió para borrar la mala imagen que ofrecieron los de Nené Ballina en el primer partido del año.
El conjunto azul, por su parte, se llevó el primer correctivo y cayó derrotado de forma merecida, pese a que tuvo el control del juego, ante un rival que mostró mayor ambición ofensiva. Los hombres de Raúl González estuvieron muy espesos en Santa Cruz, mientras que el Industrial se mostró como un equipo muy rocoso y sin apenas fisuras en defensa.
Pese a ello, el Oviedo salió a por el partido y pronto se adueñó del control del balón, aunque sin sacarle ningún beneficio. Las escasas llegadas de los azules se reducían a jugadas a balón parado, mientras que el Industrial aprovechaba las pérdidas de balón de los ovetenses para salir rápidamente a la contra.
Los de Nené Ballina se adelantaron pronto en el marcador. Un pase desde el centro del campo de Diego Arias lo aprovechó Jorge, que llegaba en carrera, para batir a Iván con un fuerte disparo.
Pese a la desigualdad en el marcador, el Oviedo siguió con la misma actitud. Y, únicamente, un disparo de Jaime en el 26 hizo peligrar la renta de los gijoneses, pero Jesús respondió bien. Jaime, a pase de Cervero, dispuso de otra buena ocasión cinco minutos después, pero Jaime no fue capaz de batir al meta fabril.
La segunda parte discurrió de forma muy similar a la Primera, hasta el minuto 69, cuando el árbitro señaló un penalti muy discutido de Nacho sobre Matías. Cervero lo aprovechaba para volver a igualar la contienda. Y cuando parecía que el empate iba a ser el resultado final, el Industrial hizo el segundo. Fue una jugada muy rápida, en la que Andrés cedió el balón a Diego López y éste, de un disparo seco, batía por bajo a Iván. Los fabriles pudieron aumentar la cuenta, pero la cruceta evitó el tercero.