Arnao nació a la sombra de una incipiente industria, carbonera primero, y siderúrgica después. Era una pequeña ciudad casi autosuficiente, dotada de servicios y zonas de recreo para los trabajadores de la empresa, la Real Compañía Asturiana de Minas. El cambio de ubicación del principal centro de producción y los cambios sociales dinamitaron la vida de este enclave, declarado Conjunto Histórico, para el que se abren nuevas expectativas con los proyectos que planean sobre él.
El Ayuntamiento de Castrillón trabaja sobre una planificación inicial basada en un cambio de sentido y de actividad para esta zona, un modelo que propone dejar a un lado la industria primaria para apostar por la cultura, el turismo y las empresas limpias. El camino, que ya ha empezado a recorrerse, no es sencillo. Una buena parte de los edificios del Conjunto Histórico son propiedad de la empresa Asturiana de Zinc. Pero otros están ya en manos del Ayuntamiento de Castrillón. Es el caso del castillete de la mina de Arnao, donde se prevé construir un centro turístico cuyo máximo atractivo será la posibilidad de recorrer el interior de una parte de sus galerías, que cuentan con una especial forma constructiva propia del siglo XIX, con amplias zonas abovedadas en ladrillo.
Transformación
Éste será el punto neurálgico de un conjunto mucho más amplio que se extenderá hasta San Juan de Nieva con actuaciones englobadas en un proyecto denominado Licast. Como punto central, como cabeza tractora, la zona del Castillete deberá mutar su aspecto. Para ello, el Ayuntamiento prevé deshacerse del campo de fútbol para construir una zona de aparcamiento y un centro de recepción de visitantes, liberando así el emblemático edificio y aportando aire a este espacio. Junto al castillete, se encuentra el antiguo Casino de Arnao, edificio de propiedad privada por el que se ha abierto un proceso negociador no exento de polémica, con el fin de que pase a manos municipales. Las previsiones iniciales son que este edificio pueda llegar a convertirse en un centro de interpretación ligado a la actividad museística del castillete.
La parte cultural quedaría así completa, aunque los planes del Consistorio incluyen además otras actuaciones complementarias en las que se aprovecharían las actividades que actualmente se realizan: ocio y deporte. «La idea es que se puedan combinar las actividades culturales de la zona del castillete con las recreativas que ofrece la playa de Arnao. A eso habría que sumar actividades deportivas con poco uso de espacio como puede ser la escalada», indican fuentes municipales implicadas en el desarrollo global del proyecto.
La transformación de este espacio se irá desarrollando entonces hacia el sur, abarcando todo el poblado de Arnao, aunque para conseguir completar la actuación será necesario contar con la implicación de la iniciativa privada. El primer elemento en juego es la Casona de Arnao, donde se proyecta la puesta en marcha de un negocio hostelero por parte de la familia Loya, propietaria del inmueble.
Asturiana de Zinc
A partir de ahí, se abre un amplio campo de actuaciones en las que la empresa Asturiana de Zinc, propietaria de la mayor parte de los inmuebles, tendrá mucho que decir. La intención de los responsables municipales es la de avanzar conversaciones con la empresa para poder ubicar en sus edificios un centro de empresas y una escuela de emprendedores, servicios que aún no tienen definido su emplazamiento.
Cerrada la parte del Conjunto Histórico el proyecto comienza a desarrollarse en dirección a San Juan de Nieva. Una de las ideas del Ayuntamiento es la de unir la senda costera que parte de Arnao con La Peñona, pudiendo así realizar un paseo completo hasta la bocana de la ría de Avilés. Un proyecto que pasa por llegar a acuerdos con Asturiana de Zinc para lograr la cesión de la franja costera y poder así desarrollar la senda.
Desde este punto y hasta San Juan, las actuaciones contempladas se refieren, básicamente, a la mejora del aspecto de la franja litoral, convirtiendo todo el espacio en una sola unidad. Para acometer estos proyectos el Ayuntamiento cuenta con un corto intervalo de tiempo, ya que la financiación que la Unión Europea ha aportado a través de los Fondos Feder debe estar ejecutada en el año 2011. Una carrera vertiginosa en la que el Consistorio tendrá poco tiempo para tomar aire.