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La sidrería gijonesa que ha ideado el 'menú contra la crisis'sirvió ayer a más de 200 personas en una jornada «de locura»

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El menú a un euro, que ya se sirve en Gijón, está de moda. Basta acercarse a la sidrería que lo ha ideado para darse cuenta de que, en tiempos de crisis, cuando la cesta de la compra se encarece un 11% y las hipotecas arañan cada vez más la economía familiar, los consumidores buscan ahorrar como sea.
Hasta ahora, sidrería Dario's servía entre 4 y 6 menús diarios. Ayer jueves, día del 'menú contra la crisis', la cocinera Emilia Jiménez cocinó más de 200, cuando el local tiene capacidad para 49 personas. «Esto es la locura», aseguraba ayer, entre los continuos avisos de pedidos que le llegaban desde la barra. La idea surgió como una broma entre la familia que gestiona el bar, pero «si no supiéramos que iba a ser un éxito, no lo hubiésemos hecho».
Prueba de la atracción que ha suscitado la idea es que el local no tenía pensado iniciar esta promoción hasta ayer. Sin embargo, al empezar a recibir peticiones de reserva la semana pasada, el dueño se vio obligado a ponerla en marcha el jueves anterior, día 16. Ayer ya no se reservaba sitio.
A las dos de la tarde ya había personas haciendo cola para entrar y dentro no cabía, literalmente, un afiler. Costaba trabajo hasta moverse. «Para que luego digan que la crisis no es para tanto...», se oía decir entre la multitud.
«Está bien, está rico»
Lidia García, Laura Rodríguez y Sonia Fernández, de 19, 21 y 22 años, respectivamente, son algunas de las afortunadas que encontraron mesa y saborearon el menú, formado por tres platos. De primero, sopa de marisco; de segundo, arroz con costillas y, de tercero, para elegir entre bocartes con ensalada y pollo campero con patatas. Y de postre, flan, todo ello con el pan y el vino incluidos. «Está todo rico», afirmaba Sonia, quientrabaja en una fábrica y cuyo salario roza los mil euros mensuales. «Llego a fin de mes -reconoce Sonia-, pero hay que aprovechar. ¿Por qué vamos a pagar otro menú más caro cuando tenemos éste a un euro?».
Su amiga Laura, que esta realizando un curso de perfeccionamiento de peluquería, sostiene, en cambio, que «está todo muy caro y no llega el presupuesto», por lo que asegura está dispuesta a acudir a la sidrería con sus amigas todos los jueves, si se mantiene la iniciativa.
La clientela de la sidrería Dario's es de lo más plural. Juan Sánchez, de 84 años, espera, junto con varios miembros de su familia, a que les sirvan. Juan ya conoce el menú a un euro, puesto que lo probó la semana pasada. «Me enteré por la televisión y lo comenté en casa. Al principio, no me creía nadie, pero llamé y, al confirmarme que era así, reservé mesa». Según explica, con su pensión tiene «suficiente para vivir», pero reconoce que pagar un euro por comer es una ayuda más para «ahorrar» en tiempos en los que la economía entra en recesión.
«Los encargados han tenido mucha vista -añade Juan-, porque no pierden dinero en absoluto». ¿Es posible dar de comer tres platos, pan, postre y bebida por sólo un euro? La cocinera Emilia Jiménez admite que «no gano, pero tampoco pierdo. Me quedo 'a pre'». No obstante, asegura que lo que dejan de ganar lo reponen con la caja que hacen el fin de semana.
Tanto ella como el encargado, Darío López, reconocen abiertamente que han tenido que «agudizar la mente en tiempos de crisis» y que la iniciativa supone una estupenda campaña de publicidad para «dar a conocer el bar». «No soy Arguiñano, pero mi comida no ye mala», asevera, entre bromas, Emilia, con fuerte acento dominicano.
Mientras tanto, Teresa Ramón, un ama de casa de 68 años, desiste de comer hoy en su domicilio. «Es la primera vez que vengo. Me movía la curiosidad. Si por un euro tengo la comida hecha..., ¡mira qué bien!». Dos horas más tarde, sobre las 16 horas, aún hay gente en la barra esperando por una mesa. Silvia Veigas, Fiorella Miranda, Johanna Villar, Raquel Cuesta y Zaira Villar, de entre 22 y 25 años, han encontrado en el menú del euro una buena razón para juntarse y comer juntas: «Es que un menú del euro no te lo dan en todos los lados».

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