Nora nació hace cinco meses. Su madre, Marta Suárez, «tenía súper claro» que quería darle el pecho a su hija. Pero a los pocos días todo se complicó. «Se me agrietaron los pezones y me dolían muchísimo. Se lo comenté al médico y lo único que me dijo es que en vez de darle el pecho a mi hija, le diera el biberón», recuerda. Pero Marta estaba decidida a darle de mamar a Nora, porque «la teta es el mejor regalo que le puedo dar a mi bebé. Y es para toda la vida», señala. Entonces ella y su marido se pusieron a buscar en internet. Fue así como conocieron el punto de apoyo a la lactancia materna, el único que existe en España y que está ubicado en el Polígono. El punto de apoyo está atendido por Tere Rico, consejera certificada en lactancia y miembro de Amamantar, la asociación de apoyo a la lactancia materna.
«Vine desesperada, con un dolor terrible. Tere me ayudó muchísimo. Resultó que los pechos me dolían tanto porque tenía una infección. Me traté y todo se solucionó», relata Marta. Desde entonces Nora no ha dejado de mamar ni un solo día. Y lo hará «hasta que ella quiera, si son dos años como si son siete. Y si son más, mejor», asegura Marta. Si Nora llega a mamar hasta los siete años, no será la única. Adrián, el hijo de Tere Rico lo hizo hasta los siete años y medio. «Ha mucha gente le sorprendía, pero es lo más natural», comenta.
Las ventajas de la lactancia materna frente a las fórmulas adaptadas son múltiples. Según señala Rico, los bebés reciben las defensas de sus madres a través de la leche materna, por lo que están más protegidos. Además, acuden «mucho menos» al pediatra y están prevenidos de múltiples alergias y tolerancias alimentarias. Por si fuera poco, la lactancia materna previene la obesidad. «El niño sólo mama lo que necesita, hasta que se sacia. Con el biberón comen mucha más cantidad de la necesaria y su estómago se dilata», explica Rico.
La leche materna también incide «muy positivamente» en la conducta de los pequeños. «Son niños con las capacidades cognitivas más desarrolladas. Aprenden antes, gracias a que han interactuando con su progenitora. Y el hecho de sujetar al bebe en brazos le hace sentirse sostenido y protegido, por lo que también son niños más tranquilos», comenta.
Otra de las ventajas no es física y cognitiva, sino económica. La lactancia materna es gratuita, mientras que un bote de leche adaptada cuesta alrededor de los 19 euros y dura cuatro días. Tere lo tiene claro: «es más sano, sensato, rico, amoroso y barato».
Por todo ello, Rico subraya que tanto Unicef, como la Organización Mundial de la Salud recomiendan la lactancia materna hasta, al menos, los seis meses. «Un niño, hasta los seis meses, puede estar perfectamente alimentado sólo y exclusivamente con la leche materna», apunta.
«Todas pueden»
Teresa Rico es miembro de la asociación Amamantar desde hace nueve años. Hace tres consiguió su certificación, un título que sólo tienen 20 personas en toda España. Dos de ellas están en Asturias, ella y Helena Herrero, presidenta de la asociación. Por sus manos han pasado centenares de madres en busca de ayuda. De todas ellas, Rico sólo una no consiguió darle el pecho a su bebé. El resto lo han logrado.
«Prácticamente todas las madres pueden dar de mamar. Incluso hay casos en los que madres adoptivas han dado el pecho a sus hijos. No tienen que dar a luz para tener leche. Es cuestión de estimular el pecho, primero con un sacaleches y luego con la propia succión del bebé. En algunas ocasiones también se estimula con hormonas. Las madres adoptivas llegan a conseguir alrededor del 75% de la leche», apunta.
Tere Rico atiende a una media de 60 madres al mes y más de un centenar de llamadas telefónicas. Las consultas son individualizadas y suelen durar dos o tres horas. La mayoría las realiza en el punto de apoyo a la lactancia aunque en otras ocasiones se desplaza a los domicilios de las mamás.
El punto de apoyo a la lactancia es un recurso sociosanitario que trabaja en colaboración con el resto de áreas de Salud. Si se detecta algún problema de salud, se deriva a los profesionales sanitarios. En el primer trimestre del pasado año se derivaron un 73% de consultas, sobre todo a la matrona y al pediatra y un 3% a atención especializada.
Las madres llegan con dudas y problemas muy variados. Un informe realizado durante el primer trimestre del año pasado refleja que la mayoría de las consultas (un 31%) se refirieron a la colocación, posición y succión del bebé durante la lactancia.
Otro de los problemas más frecuentes son los dolores y alteraciones en los pezones (un 15%) seguido de cómo compatibilizar trabajo y lactancia (13%), conservación de la leche (9%), la utilización de los sacaleches (9%) o la relactación, es decir volver a dar de mamar a un niño que ha estado un tiempo sin lactancia materna (6%). Otras dudas fueron la introducción de los alimentos, las pautas para el destete, niños prematuros o el correcto desarrollo y crecimiento del bebé.
Dicho informe también refleja que un alto grado de satisfacción por parte de los padres que se acercan al punto de apoyo a la lactancia. De hecho, el 95% considera «muy buena la atención». Por eso, es habitual que las madres continúen en contacto con la asociación y no sólo acudan con las dudas que les surgen con su primer hijo. Este es el caso de Olga González. Buscó la ayuda de Tere Rico cuando nació su hijo Iván, de cuatro años, que se destetó con dos años y medio.
Tiempo después, nacieron David y Nuria. Los mellizos fueron prematuros, pesaban poco y no sabían succionar. Así que Olga volvió a necesitar la ayuda de Tere. «Me ayudó con la colocación, con la bomba de leche, con biberones especiales y con el control del peso», recuerda. Al final, todo se solucionó. En la actualidad, Olga sigue amamantando a sus mellizos, que ya tienen 10 meses.
Petición a Zapatero
Un bebé come entre 8 y 16 veces al día. De ellas dos o tres tomas las realiza por la noche. «Hay quien piensa que la lactancia materna es mucho más exigente, pero no es así. Está todo a mano. No hay que levantarse a por los polvos, calentar el agua ni esterilizar los biberones. Es mucho más cómodo», comenta Rico. Los problemas llegan cuando las madres tienen que incorporarse al trabajo. Por ello, la asociación Amamantar pide que el permiso maternal se aumente a seis meses. Para ello le han escrito una carta a José Luis Rodríguez Zapatero. Y el presidente del Gobierno les ha contestado. Según Rico, «nos aseguró que lo tendrá en cuenta».