ArcelorMittal aplicará en enero ajustes de jornada a los trabajadores del tren de bandas en caliente (TBC) de Avilés -más conocido como el tren semicontinuo- con el objetivo de adaptar la producción a la cartera de pedidos que la siderúrgica maneja para el primer trimestre de 2009. Durante el mes de enero, esta instalación parará su actividad dos días por semana, «los martes y miércoles», según informaron fuentes sindicales. La medida será efectiva a partir del próximo día 13.
Los trabajadores se verán afectador por la aplicación de una jornada irregular. Esta figura, recogida en el convenio, permite a la siderúrgica disponer libremente de 40 horas anuales de cada trabajador. La multinacional podrá decir a cada empleado que no vaya durante un máximo de cinco días a trabajar, sin merma de salario, con el objetivo de recuperar ese tiempo después. Durante los días en los que tren esté parado se mantendrán unos servicios mínimos y de mantenimiento.
Los responsables de la planta avilesina se reunieron ayer con los representantes sindicales para determinar cómo afectaría finalmente a la plantilla el plan de ajuste previsto para el primer trimestre. Unas medidas excepcionales anunciadas por ArcelorMittal en diciembre ante las negras previsiones que se ciernen sobre este nuevo año y con la pretensión de evitar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
Más de 70 trabajadores se verían afectados por esta medida, según fuentes sindicales, ya que en esta colectivo se incluyen, además de la propia plantilla del tren de semicontinuo, las de las instalaciones adyacentes como el taller de cilindros. Otra reunión prevista para esta misma semana determinará los pasos a seguir en febrero y marzo.
Nuevos turnos
La siderúrgica contempla otras opciones para los próximos dos meses además de la posibilidad de continuar con esta medida. Detener la producción una semana cada mes o nuevas medidas de flexibilidad laboral. Entre estas últimas, las más viables son la organización de la plantilla en tres turnos especiales de cinco días. Los sindicatos aceptaron a finales de diciembre negociar con la empresa medidas de flexibilización para evitar recortes de empleo. Entre las medidas contempladas entonces se barajaron la movilidad laboral, los descansos compensatorios y el adelanto de vacaciones y de prejubilaciones.
Lejos de la recuperación que ArcelorMittal barajaba para 2009, la compañía anunció una nueva fase de recortes en cuatro instalaciones de su factoría de Avilés. Además del tren de semicontinuo, donde la empresa calcula una reducción del 25% de la producción, el plan de ajuste afectará a las baterías de cok, a la acería LD III y a la línea 2 de galvanizado.
La semana pasada la empresa inició un proceso de bajada de temperatura de las baterías 7 y 8 con la previsión de que este mes se queden en situación de mantenimiento. En el caso de la acería, la siderurgia realizará paradas puntuales. De las 42 coladas habituales se pasará a realizar de 25 a 30 diarias, un recorte que se suma al que se viene observando ya desde octubre. Por último, ArcelorMittal decidió mantener la producción de la línea 2 de galvanizado al 75% de su capacidad.