La alcaldesa de Gijón se mostró ayer más que prudente a la hora de hablar de los plazos de la remodelación del Teatro Jovellanos. Paz Fernández Felgueroso prefirió esperar a tener el proyecto que están redactando los técnicos y que es el que fijará los tiempos. Lo único que expresó Felgueroso fue su deseo: que las obras finalicen «lo más pronto posible», lo que significaría, a su vez, que el teatro permanecería el menor tiempo posible cerrado. En cualquier caso, el propio concejal de Festejos, José Manuel Sariego, confirmó anteayer a EL COMERCIO que los cálculos iniciales hablan de que el teatro permanezca cerrado desde abril «prácticamente hasta final de año».
Eso supone ocho meses de obras y ocho meses con el teatro cerrado, pero con la seguridad -lo confirmó también el propio Sariego- de que los compromisos ya cerrados se celebrarán en el teatro de la Laboral. Allí serán trasladadas, entre otras cuestiones, la inauguración y clausura del Festival de Cine de Gijón, así como algunos conciertos ya programados y varias representaciones teatrales. Pero también supone que el teatro dejará de programar a partir de junio. A cambio, comprometió Sariego, el área municipal de Festejos se volcará «aún más si cabe» en el resto de actividades veraniegas, todas aquellas que se celebran fuera del Teatro Jovellanos.
Paz Fernández Felgueroso no quiso ayer dar más datos sobre este proyecto, que será financiado con cargo al fondo estatal de inversión local y que contará con una partida de dos millones de euros. Ese dinero servirá para cambiar las históricas butacas del teatro, así como para renovar las instalaciones eléctricas y de calefacción, para mecanizar el peine de la caja escénica y para dar otra mano de pintura al teatro. Quizás también sirva para instalar placas solares en el techo del inmueble, si los técnicos lo consideran viable y su peso no daña la estructura del Jovellanos. La remodelación interna servirá para hacer todos los retoques que no se han realizado en los 14 años de actividad ininterrumpida que lleva el coliseo.
El equipo de gobierno debará dar el visto bueno al proyecto en las próximas semanas para remitirlo, antes del 24 de enero, a la Delegación del Gobierno. Después será el Ministerio de Administraciones Públicas el que apruebe la inversión, al igual que ya hizo con el primer paquete de medidas presentado por el Ayuntamiento.