El Gobierno dio ayer otra vuelta de tuerca al ya de por sí complicadísimo debate de la financiación autonómica. José Luis Rodríguez Zapatero, que recibió en La Moncloa a cuatro presidentes autonómicos, puso sobre la mesa un nuevo fondo destinado a satisfacer a aquellas regiones que en los últimos años han experimentado mínimos incrementos de población e incluso tasas negativas. De este nuevo instrumento se beneficiaría Asturias, tal y como anunció el jefe del Ejecutivo a los presidentes de Castilla y León y de Aragón, Juan Vicente Herrera y Marcelino Iglesias. Esta circunstancia, sin embargo, supondría que Asturias ya no participaría del dinero de otro fondo, el de cooperación, destinado a las comunidades 'pobres' y en el que había sido encajada en un primer momento. Según Herrera, ninguna autonomía podría participar de varias fuentes de recursos al mismo tiempo.
Esta nueva herramienta económica era el conejo que Zapatero tenía guardado en la chistera para recibir a Herrera e Iglesias, así como a los presidentes de Murcia y de Castilla-La Mancha, Ramón Luis Valcárcel y José María Barreda, que también pasaron por La Moncloa. Viene a dar una solución a las comunidades que no pueden participar del fondo de competitividad, orientado a las regiones 'ricas', pero tampoco del de cooperación, destinado a las 'pobres', porque su nivel de renta está en un escalafón intermedio. Son comunidades que quedarían en tierra de nadie y para las que se ha creado un recurso de financiación 'ad hoc'. Esto es, a su imagen y semejanza.
¿Qué comunidades están en esta situación? Asturias es una de ellas, aunque el presidente, Vicente Álvarez Areces, había prometido que sería incluida en el fondo de cooperación, pese a superar por centésimas la renta media establecida. Areces, de hecho, había apelado a la futura desaparición de las prejubilaciones como argumento para justificar que si el PIB regional supera la media es, en parte, gracias a factores que tienen «fecha de caducidad». Castilla y León, Extremadura y Aragón comparten el mismo panorama: no son 'ricas', pero tampoco 'pobres', y quedarían fuera de los mecanismos de competitividad y cooperación.
Así las cosas, el Gobierno se ha sacado de la manga un nuevo criterio: un crecimiento de la población escaso o, en el peor de los casos, negativo. Para compensarlo y propiciar un repunte demográfico crea este fondo, que, como el resto, nace sin unos criterios detallados de reparto y sin una consignación presupuestaria concreta. Algo que, por supuesto, abre el terreno a las dudas.
«Excluyente»
«Estamos satisfechos porque se comprometa este fondo, pero insatisfechos porque ignoramos su cuantía», precisó a EL COMERCIO la consejera de Hacienda de la Junta de Castilla y León, Pilar del Olmo, presente en el encuentro entre Herrera y Zapatero. Según Del Olmo, en la reunión quedó claro que estos fondos son «excluyentes», esto es, que si se participa de uno, se quedará fuera del resto.
De confirmarse este argumento, el Principado pasaría de beneficiarse de los recursos del fondo de cooperación a estar integrado en el que se rige por el elemento demográfico. ¿Qué supondría este cambio? De momento nada, porque se desconoce la cuantía de cada instrumento. El grado de satisfacción vendrá determinado por el dinero que el Gobierno asigne a cada uno de ellos.
El anuncio de este fondo, que Zapatero se reservó para su reunión con Herrera, 'barón' popular y, en principio, crítico con su propuesta, fue acogido con sorpresa en el Ejecutivo asturiano. El Principado, de hecho, desconocía totalmente su existencia. Por lo pronto, no forma parte de la oferta oficial que el Ministerio de Economía trasladó la pasada semana a las comunidades. Además, el Gobierno asturiano contaba con la promesa de José Luis Rodríguez Zapatero de beneficiarse de los recursos de cooperación, aun superando la renta media -el 90%- establecida como límite.
Dispersión
Por lo demás, las reuniones de los presidentes autonómicos con el jefe del Ejecutivo central siguieron el guión previsto. Castilla y León ahondó en la necesidad de que el futuro modelo dé más peso a los criterios de envejecimiento y dispersión frente al de población, algo en lo que coincide plenamente con Asturias. Según Pilar del Olmo, Zapatero sólo garantizó una «ligera» mejoría respecto al sistema actual, que para su Gobierno es «insuficiente».
Castilla y León, por cierto, puso sobre la mesa la posibilidad de crear otro fondo, en este caso 'verde', que premiara a las regiones que tienen superávit ecológico y aportan más a la mejora del medio ambiente, causando menos daño. Cuatro territorios tienen ese superávit, aunque el Principado no es uno de ellos. Zapatero recibió la propuesta, aunque Del Olmo admite, resignada, que sin excesivo entusiasmo.
Aun trasladando una posición de insatisfacción y queja hacia los planteamientos del Gobierno, Juan Vicente Herrera no estuvo especialmente beligerante. Admitió que no encontró motivos «para expresar una extraordinaria satisfacción», pero también indicó que la promesa de ese fondo orientado a paliar el menor crecimiento demográfico «abre nuevas expectativas en las que habrá que seguir insistiendo».
Marcelino Iglesias, socialista y, por tanto, más proclive a aplaudir las actuaciones de Zapatero, defendió el citado fondo y destacó que se trata de una iniciativa que refleja el interés del Gobierno por «diseñar una financiación muy pegada al suelo, que contemple las especificidades de cada territorio».
Igualmente satisfecho salió de La Moncloa el presidente castellano-manchego, José María Barreda, quien dijo que la filosofía, así como las variables para su aplicación, de la propuesta del Gobierno son «muy positivas y favorables» para su comunidad.
Más contactos
En cuanto a Ramón Luis Valcárcel, peso pesado del PP y afín a Rajoy, su discurso recogió elementos a favor y en contra. Entre los primeros, esos 3.000 millones para compensar el aumento de población de los últimos años. El presidente murciano, por contra, se quejó de la «imprecisión» de las ofertas gubernamentales y criticó la solución de Zapatero a las reivindicaciones autonómicas. «Da la sensación de que cuando viene un presidente con su problema, bajo la chistera hay un nuevo fondo», comentó.
Tras los encuentros de ayer, la ronda de entrevistas continuará mañana, cuando Zapatero reciba a los presidentes de Canarias, Cantabria y La Rioja. Un día después, el jueves, será el turno del balear Françesc Antich, que cerrará la ronda de contactos.