La Policía Nacional ha detenido en Oviedo a cuatro personas tras inspeccionar ocho locales situados en las zonas de copas de la ciudad, y tres de los arrestados son los responsables de otros tantos establecimientos a los que se les acusa de vender o permitir el tráfico de drogas en sus bares.
Esta operación se enmarca en el plan estratégico de persecución del pequeño tráfico de drogas, que tiene como principal objetivo acabar con "el menudeo", así como evitar el consumo público de estupefacientes.
Este operativo policial se dirige, no sólo hacia la detención de los "camellos", sino también a perseguir la tenencia y el consumo de drogas en vías y locales públicos, que además de acarrear sanción para el consumidor, puede tener consecuencias para los locales de ocio que lo toleren o lo fomenten.
Dentro de este dispositivo que se llevó a cabo los días 6 y 7 de marzo se inspeccionaron ocho locales de ocio nocturno ubicados en diversas partes de Oviedo.
Como resultado de estas intervenciones se procedió a la detención cuatro personas, tres de ellas, dos hombres y una mujer, resultaron ser los responsables de los negocios que supuestamente, además de permitir y tolerar el consumo de droga, se dedicaban a la venta al por menor entre sus clientes.
Uno de estos locales se encuentra ubicado en la calle Bermúdez de Castro y en el registro del mismo fueron encontrados varios recipientes donde había hachís.
Otro de los bares se localiza en la calle Doctores Fernández Vega y en su interior también se encontró droga.
La tercera de las detenidas era la responsable de un local de ocio ubicado en la calle Álvarez Lorenzana.
Escondidos en el interior del almacén y en su propio bolso le fueron encontrados nueve gramos de cocaína, así como varias tarjetas con restos de cocaína con la finalidad de confección "rayas" que eran puestas a disposición de los clientes.
También fueron incautadas varios trocitos de "pajas" con el que proceder al esnifado de la misma, siendo desechadas una vez realizada la consumición.
En este último establecimiento se llegaban a adoptar incluso medidas de seguridad para impedir cualquier injerencia policial, de tal manera que aunque aparentemente se dedicaba a la venta de bebidas la puerta de acceso se encontraba permanentemente cerrada al público, siendo condición necesaria para acceder a este "selecto club" ser inspeccionado previamente por las personas que se encontraban en el interior del local.
El último de los detenidos se encontraba en el primero de los locales donde presuntamente se vendía droga y fue detenido por infracción de la Ley de Extranjería.
Así mismo, cincuenta personas fueron propuestas para una sanción económica. De estas, cuarenta y una lo fueron por poseer o consumir droga en un lugar público y la nueve restantes por posesión de armas blancas.
Por último, este dispositivo se cerró con la identificación de setenta personas que pudieran estar consumiendo o traficando con sustancia estupefacientes.