TLos chicos ( o responsables, como más os guste) de EL COMERCIO me sugieren que les redacte un artículo sobre la red social 'Tuenti', pues parece que hay revuelo: expulsan alumnos de varios institutos, hay polémica en los medios, incluso la 'tele' se preocupa. Por todas partes 'cuecen habas interneteras'.
'Tuenti' es una red privada donde puedes entrar por invitacion si tienes más de 14 años. Allí vas aceptando amigos y 'subiendo' fotos, o te 'etiquetas' en las que otros colgaron en la red: el 'yo estuve allí' de toda la vida. Sirve para quedar con los colegas, para comentar cualquier cosa, para ver fotos y conocer más a quien te lo permite. En esta red social encontré gente que se fue a vivir a la otra esquina del mundo o alumnos que no había visto en 8 años. Es la pared donde se dejan amores y odios, anhelos y desahogos por escrito o en forma de mural de fotos y comentarios. Una red joven donde están la mayoría de adolescentes y jóvenes españoles. Tengo 220 contactos (la inmensa mayoría familiares, amigos y alumnos) y me parece genial poder contactar con la gente que te gustaría ver más, o a quienes de otra manera pasarían años sin poder saludar o saber nada de ellos.
Como profesor de idiomas, me gusta la comunicación, la relación entre las personas, saber de mi gente. En 'Tuenti' encontré invitaciones para jugar al fútbol, compañeros y alumnos de los centros donde trabajé, saludos por el cumpleaños, mensajes de ánimo cuando hay problemas, viejas fotos consentidas, insultos cariñosos cuando vas a un viaje atractivo, imágenes de fiestas... de hecho creo que es el lugar con más 'caricias verbales' del mundo: está lleno de abrazos, besos, besinos y besucos.
Con la redes sociales pasa como con el móvil: el problema no es la herramienta, sino el USO que se le da: hablar, sacar fotos o mandar mensajitos en clase está prohibido, y así debe ser. La imagen de un niñato idiota y malcriado despilfarrando tiempo y dinero me revuelve el estómago. Pero eso no se puede confundir con un adolescente que me pide arrancar su terminal para apuntar en la agenda un examen, para sacar una foto al esquema que quiere estudiar, buscar la palabra que no entiende, o hacer fotocopias 'artesanales'... no veo el problema, la verdad. Puede tener cientos de usos recomendables.
Como educador y a la vez usuario impenitente de la red (tanto en el ocio como en mi trabajo), me atrevo a hacer dos precisiones:
Una: los chavales deberían saber que no se puede jugar con la imagen o el prestigio de los demás sin permiso. Que esta pared virtual no lo lleva todo, ni estar solo delante de unas teclas justifica los desahogos, insultos o usar la imagen de los demás con ganas de molestar. También que no pueden dejar tendida al aire TODA su vida, que es muy peligroso. Que hay mucha mala gente por el mundo (mucho cabrón, en resumen) y hay que saber guardar la intimidad de uno y respetar la de los demás. Una parte de su formación y del mundo que les va a tocar vivir es -pura y dura- tecnología de la comunicación y la base de la sociedad está en el respeto al vecino. Y creo que si no andan en taparrabos por el monte y están escolarizados es para aprender a conjugar fotos, escritos y respeto.
Y la segunda: los adultos que quieren 'colgar' a cuatro chavales por ser un poco bocazas... los que tienen la escopeta cargada ante cualquier cosa que no conocen, que se busquen otro enemigo; 'Tuenti' no muerde, más cornadas da el hambre... incluso la estupidez.
Tampoco podemos pedir que un profesor, un periodista o un ciudadano medio sepa más, cuando la ministra de Cultura ('miembra' del gobierno) de este país es una analfabeta digital, una paleta: confunde gigas con megas (la diferencia entre uno y otro es como la que hay entre el miembro viril de un virus y un elefante), y además confunde piratas con ciudadanos impecables.
Si algunos han hecho uso indebido de la red, que los castiguen (sin exageraciones), que aprendan. que los eduquen. Y sobre todo, sin ahorrar explicaciones: que digan antes a los chavales y después en los medios claramente que los castigaron por bocazas y calumniadores, por delincuentes o por injuriar. Y que han sido expulsados por acosar al prójimo, pero nunca por usar 'tuenti', 'facebook', un juego de rol o cualquier otra herramienta a la que toque estigmatizar en ese momento. Y evitar polémicas, prohibiciones o castigos demasiado ejemplares que creo no interesan a nadie.