El delegado regional de Red Eléctrica de España (REE), Carlos González Patiño, defiende con gran firmeza la necesidad de ejecutar cuanto antes la construcción de las líneas de alta tensión asturianas porque, de lo contrario, el Principado, además de correr un grave riesgo de desabastecimiento, está compitiendo en condiciones desiguales respecto a otras comunidades autónomas, como Castilla y León. Este ingeniero industria con oficina en Coruña y delegado regional REE en Galicia y Asturias desde el año 2001, tiene en la línea Sama-Velilla uno de sus principales quebraderos de cabeza. Asegura que esta conexión, que espera poner en servicio a finales de 2011, «fue fruto de un acuerdo entre los presidentes de Asturias, Castilla y León y el Ministerio de Industria».
-¿Les preocupa la anunciada revisión de la planificación energética nacional anunciada por el presidente Rodríguez Zapatero?
-No. La legislación del sector eléctrico establece que la planificación energética sea revisada periódicamente y las interconexiones de Asturias con el resto del sistema peninsular español son claramente necesarias y se han mantenido en todas las revisiones. Quiero recordar que este documento recoge las instalaciones de red de transporte necesarias para garantizar el suministro eléctrico a todos los consumidores y en condiciones de calidad y este es el caso. La planificación es aprobada por el Consejo de Ministros y tiene carácter vinculante, es decir, son instalaciones que Red Eléctrica debe construir.
-¿Por qué son tan importantes los grandes proyectos de líneas de alta tensión que afectan a Asturias?
-Porque Asturias solo tiene dos líneas de interconexión a 400 kilovoltios, que es la red que da robustez al sistema. Estas líneas son Soto de Ribera-La Robla y Lada-La Robla, que además pasan por zonas de alta montaña, lo que aumenta su riesgo de indisponibilidad. Es habitual que se den ocasiones en que una de las dos líneas esté fuera de servicio por revisión o avería, incluyendo efectos de nevadas. En ese caso, la desconexión no deseada de la otra línea puede poner en peligro el suministro eléctrico de Asturias y de rebote también el del resto del sistema. El referente más significativo de esta circunstancia se produjo en abril del 2002, donde Asturias quedó aislada del resto del sistema eléctrico, aunque afortunadamente en esa ocasión pudimos recuperar el sistema sin mayores repercusiones sobre la demanda. En resumen, la capacidad de interconexión está saturada y además esto condiciona el necesario mantenimiento de las instalaciones existentes.
Suministro y evacuación
-¿Les preocupa que la línea Sama-Velilla sea rechazada en Castilla y León por los partidos mayoritarios (PSOE y PP)?
-Cualquier rechazo social a una instalación nos preocupa, pues puede demorar el desarrollo de una infraestructura necesaria para el sistema eléctrico. En cualquier caso, la nueva línea Sama-Velilla es fruto de un acuerdo del año 2005 entre los presidentes de Asturias y de Castilla y León con el ministro de Industria.
-Sama-Velilla suma ya un cuarto de siglo de pleitos y retrasos ¿por qué cree que esta vez sí saldrá adelante pese a que arrecian las protestas, especialmente en territorio leonés?
-Creemos que la Declaración de Impacto Ambiental que emitirá el Ministerio de Medio Ambiente va a salir adelante porque desde su concepción en el año 2005 el nuevo proyecto ha estado abierto a cualquier aportación ciudadana que suponga modificaciones técnicamente viables y que mejore la aceptación social minimizando el impacto ambiental. Durante el periodo de consultas previas del proyecto lo hemos presentado a todos los ayuntamientos y organismos implicados. Además, la Universidad de León y el FAPAS han propuesto unos trazados que han sido incluidos en el estudio de impacto ambiental para su análisis comparativo. Finalmente, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha estudiado la viabilidad ambiental de todas las alternativas propuestas, emitiendo un informe donde aconseja aquello que supone el menor impacto ambiental.
-¿Por qué motivo es fundamental llevar a cabo en los plazos previstos la ejecución de las líneas de alta tensión en el Principado?
-La importancia de estas líneas está totalmente asociada a la imperiosa necesidad de garantizar el suministro y además posibilitarán la evacuación de la generación asturiana, tanto la existente como la prevista de ciclos combinados y eólica.
-¿Qué le parece que personajes conocidos estén tomando partido en este asunto y que se prepare una gran manifestación en León en contra de la línea Sama-Velilla para septiembre?
-Respeto todas las opiniones.
-Dice el portavoz de los grupos de oposición a Sama-Velilla, Julio Lago, que «la creación de esta línea es inútil para un país que no demanda la cantidad de energía que en la actualidad se está generando».
-La generación de energía siempre debe responder a la demanda más la posible holgura que den los intercambios internacionales. El balance eléctrico español indica que nuestro sistema peninsular exporta sobre el 3% de su generación eléctrica. Por tanto, no hay tanta holgura. Una buena red de transporte es el elemento fundamental para atender a la demanda garantizando la estabilidad del sistema.
-¿Por qué también la línea Boimente-Pesoz está encontrando problemas importantes?
-En la fase de consultas previas presentamos el proyecto a las consejerías de Industria y Medio Ambiente y a todos los ayuntamientos implicados, tanto de Asturias como de Galicia, consensuando un corredor por donde iría el trazado de la línea. Sin embargo, en la tramitación del estudio de impacto ambiental, algunos ayuntamientos del entorno de la zona de Los Oscos presentaron alegaciones al trazado. Estamos a la espera de la resolución de Declaración de Impacto Ambiental.
-¿Y en Grado?
-Se trata del proyecto Salas-Grado y la subestación de Grado, que cuentan ya con Declaración de Impacto Ambiental positiva. Con el anterior gobierno municipal de Grado llegamos a un acuerdo para los emplazamientos firmando un convenio de colaboración. El proyecto incluye el desmantelamiento de la línea Grandas de Salime-Corredoria de 132 kilovoltios, unos 11 kilómetros en Grado, y se puede comprobar que supone más desafección a las viviendas que la afección de la nueva línea. Además, la subestación será compacta tal como recoge la Declaración de Impacto Ambiental, en repuesta a unas alegaciones presentadas por el grupo municipal de Izquierda Unida de Grado y la Consejería de Industria. Como consecuencia, la superficie de la parcela se reduce sustancialmente. A pesar de todo ello, el actual gobierno municipal de Grado se opone al proyecto y el pasado mes de abril anuló unilateralmente el convenio formado con Red Eléctrica. Ello no implica la paralización del proyecto.