El club rojiblanco sigue avanzando. La calma reina en el seno del Sporting porque el futuro se considera perfectamente encaminado. Aunque marcado aún por aquel 14 de junio de 2005 en el que el magistrado del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Oviedo declaró a la entidad en concurso de acreedores, el consejo de administración ha hecho lo que se espera de él, lo que ha pregonado su presidente, Manuel Vega-Arango, y lo que anhelaban sus accionistas: equilibrar las cuentas.
Los consejeros, encabezados por el presidente, darán traslado a los accionistas, dentro de un mes, de un dato relevante, al que ha tenido acceso EL COMERCIO: el balance del último ejercicio, el último bajo gobierno parcial de los administradores concursales -fueron cesados el 16 de octubre de 2006-, y el primero de los últimos presupuestos con saldo positivo.
El millón de euros (1.083.750,35) no oculta, sin embargo, otra realidad. O varias. El superávit es sensiblemente superior al previsto hace un año por estas fechas en la junta general de accionistas, pero no esconde los 35,8 millones que maneja el club como deuda total -sumadas las partidas a largo y corto plazo-, ni el patrimonio contable negativo existente como consecuencia de las pérdidas acumuladas -30,3 millones-, ni la ausencia del dictamen de la empresa encargada de la auditoría -«no podemos expresar una opinión sobre las cuentas anuales», afirman debido precisamente a esa deuda que arrastra la entidad-.
Sobre la mesa del despacho de Vega-Arango, la documentación que se entregará el día 20 a los accionistas, ya firmada por el propio presidente y los consejeros Antonio Veiga, Mariano Fernández Prendes y Amador Yenes. La memoria recoge, entre otras cosas, la cuenta de pérdidas y ganancias a 30 de junio de 2007. El Sporting ha reducido los gastos -7.171.245,48 euros- y ha aumentado los ingresos -8.254.995,83-. Se han rebajado sensiblemente partidas como la de los gastos de personal -pasa de 5,5 millones a 3,8, en los que se incluyen tanto los sueldos de la plantilla deportiva como los de la no deportiva- y la de otros gastos de explotación -una rebaja de 124.000 euros-.
Paralelamente, ha crecido el dinero que ha entrado en caja. Si en el ejercicio anterior fueron 6,6 millones, el año pasado la cifra se disparó hasta los 8,2 millones. Buena parte de ellos quedan englobados bajo los epígrafes 'importe neto de la cifra de negocios' -que sube desde los 4,8 millones a los 5- y 'otros ingresos de explotación' -que pasa de 346.471 euros a 1,1 millones-, en el que se incluyen los ingresos accesorios, las subvenciones y el exceso de provisiones de riesgos y gastos.
Tres puntos básicos
El club rojiblanco vive inmerso en el plan de viabilidad, derivado del propio proceso concursal al que se ha visto sometido la entidad rojiblanca. Según se recoge en el informe de gestión, el Sporting ha evolucionado de acuerdo con las previsiones iniciales, englobadas en tres puntos: lograr el equilibrio financiero en la actividad ordinaria del club, conseguir financiación para superar el desequilibrio de la anterior campaña -situado en 3,6 millones- y suscribir los convenios con los acreedores para afrontar el pago de la deuda concursal.
Los ingresos ordinarios se han mostrado suficientes, incluso superiores, de acuerdo a la documentación que maneja la entidad, para afrontar los gastos de la actividad en la campaña 2006-2007, lo que ha dado lugar al superávit. Respecto al segundo punto, el consejo trasladará a los accionistas la firma, en julio de 2006, de un préstamo, por importe de 3,6 millones y un plazo de cinco años, con La Caixa, con el aval del Principado.
El convenio de acreedores establece una remisión del 50% de la deuda y el pago aplazado a cinco años. A fecha de cierre del ejercicio, no se ha producido ninguna variación de la lista concursal, pero el cómputo global sigue ahí y con fecha de caducidad: 7,2 millones en créditos ordinarios, 10,9 en subordinados y 11,9 en privilegiados. En total, 30,3. Con posterioridad, el club ha efectuado pagos a Hacienda, Seguridad Social -con los que ha firmado convenios singulares para regular la entrega- y Principado.





