
Durante dos días, la Pola se convirtió en un lugar de reunión internacional en donde se reflexionó acerca de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada por la ONU el pasado mes de setiembre.
Una decena de personas procedentes de diversas partes de España y algunos países de Latinoamérica reflejaron en sus ponencias la necesidad de fortalecer las vías de participación y el intercambio entre las diferentes culturas y organizaciones. Además, se plantearon varias recomendaciones para orientar hacia la solidaridad y cooperación basándose en el respeto a los Derechos Humanos, la defensa de los derechos indígenas o el inicio de cambios para combatir las injusticias.
Por otro lado, las asociaciones Cambalache, Picu Rabicu, Ecologistas en Acción y el Comité de Solidaridad con América Latina presentaron las diferentes mesas redondas.
En la del pasado sábado se habló de la resistencia y la rebeldía para la paz. Entre los ponentes se encontraron Luis Macas, antropólogo, lingüista, doctor en jurisprudencia y ex ministro ecuatoriano; Gisela Cañas, abogada e integrante del equipo jurídico de la Comisión Intereclesial Justicia y Paz de Colombia; y Álex Gálvez, primer secretario de la embajada boliviana en España, quien habló de su experiencia como ministro de Trabajo con el primer gobierno en cumplir la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas, que fue el de Evo Morales.





