
Albert Riba, director general de ese organismo, y Xavier Fajardo, responsable del área de Eventos, visitaron ayer el parque Hermanos Castro -donde se disputarían los partidos-, la Feria de Muestras -que acogería los vestuarios, zonas VIP y de medios de comunicación- y el Club Tenis Gijón -ofertado para que los jugadores puedan entrenar-. Y la impresión que se llevó Riba fue positiva.
Con el telón de fondo del enfrentamiento entre el capitán del equipo español y los jugadores -que quieren jugar a nivel del mar, con lo que Madrid quedaría excluida- con el presidente de la Federación Española, Pedro Muñoz, Gijón mostró ayer sus excelencias a los encargados de elaborar el informe que hoy será debatido, junto con los de las otras tres candidatas.
Las ventajas y desventajas de Gijón, Madrid, Benidorm y Tenerife serán analizadas hoy, primero por la comisión de la Federación y después por su junta directiva, encargada de votar qué ciudad acogerá la semifinal de la Davis. Eso sí, reconocía ayer Riba, la «decisión final» dependerá del presidente de la Federación, que podrá elegir independientemente del resultado de la votación de la junta directiva. Aunque está previsto que la decisión se conozca hoy por la noche, la elección podría aplazarse al sábado.
En cuanto se haya decidido, la propuesta será remitida a la Federación Internacional, que se desplazará a la sede elegida para comprobar que sí se adecua a los requerimientos de una competición de este nivel.
A pesar de toda la polémica que ha salpicado a este proceso -al dejar traslucir Muñoz que Madrid sería la 'ganadora'- , Riba insistió, por activa y por pasiva, en que nada está decidido aún, en qué, de momento, no ha primado ningún criterio sobre otro. Pero la sospecha de que Madrid será, o ha sido ya, la elegida, sigue planeando.
Intentando alejar la sospecha de que la capital de España parte con ventaja, Riba prometió ayer en Gijón que su informe, no vinculante, será «aséptico e imparcial». Eso sí, garantizó que la Federación pretende ganar la Davis», para puntualizar al instante que hablaba únicamente en su nombre. Jugar en altura beneficiaría los intereses norteamericanos.
Otros factores
En cualquier caso, Riba sí quiso matizar que no sólo tendrá peso en la decisión el componente deportivo. Otros factores, como el social, es decir, la capacidad de llenar las gradas y la estructura organizativa, serán tenidos en cuenta. También el componente «político», entendido, precisó, como «los apoyos institucionales» de cada candidatura. Y, por supuesto, el de la promoción, ya que se buscará realizar actividades como tenis en la calle y jornadas técnicas antes y durante las semifinales.
Gijón, según se desprende de las palabras de los promotores de su candidatura, cumple todas estas exigencias con creces. Quizás se queda atrás respecto a Madrid en lo económico. Los 1,6 millones de euros de canon, con prima de 300.000 euros al equipo gane o pierda, se alejan mucho de los 850.000 euros de Gijón, el millón de Tenerife o los 750.000 de Benidorm. En lo deportivo, claro está, Madrid, al no estar a nivel del mar, es la que mayor desventaja presenta.
El presidente de la territorial asturiana, Manuel Galé; el concejal de Deportes, José Ramón Tuero, y el de Promoción Económica, José María Pérez, incidían ayer en las bondades de la propuesta gijonesa. Ventajas que el director general de la Federación destacaba en su análisis de la candidatura.
«Entorno privilegiado»
«Me voy tranquilo, con la impresión de que la ciudad y la gente están muy ilusionados y quieren hacerlo bien. Cuentan además con una experiencia de muchas años organizando muchos eventos», destacó. Y pasó a detallar los tres puntos fuertes de Gijón. El primero, el entorno, que calificó de «privilegiado». El segundo, los espacios en los que se celebrarían las semifinales, «modulables a nuestro gusto y al de la Federación Internacional». De hecho, José María Pérez incidió en que están dispuestos a modificar los términos de la propuesta que sean necesarios si Gijón es elegida. Y el tercero, «el interés bárbaro que la federación asturiana, el Ayuntamiento y todas las instituciones que colaboran en el proyecto han mostrado».
Riba no eludió la polémica entre los jugadores y el presidente de la Federación Española. Los tenistas insisten en que no quieren jugar en altura, es decir, en Madrid. Y Pedro Muñoz parece más inclinado hacia esta opción.
El director general de la Federación adoptaba ayer en las instalaciones del Club Tenis Gijón una actitud conciliadora, partidario de que una vez se sepa qué ciudad será escenario de las semifinales en setiembre, sentarse a hablar con los jugadores para reconducir la situación. Y, prometía una y otra vez, el factor deportivo será tenido en cuenta. Aunque, recordaba, no será el único.







