
Concienciar «a toda la sociedad asturiana» de la importancia de la innovación como herramienta para elevar la competitividad es uno de los grandes retos que se fija el club, que acaba de cumplir diez años de existencia.
Tal y como recordó uno de los tres vicepresidentes, Adriano Mones, la entidad comenzó su andadura «por el empeño y la dedicación de 23 empresas que apostaron con acierto por la innovación». Actualmente, la organización reúne a 200 socios, de sectores como el metalmecánico, el eléctrico, los servicios, las tecnologías de la información y de la comunicación, ingenierías, consultorías y la industria química.
Tras esta consolidación, el Club destacó «la importancia de que la Universidad apoye a la empresa, aportándole tecnología y actuando de soporte externo». En este contexto, Obeso hizo especial hincapié en la necesidad de cambiar la evaluación de los profesores universitarios para que se prime más «la colaboración con las empresas en los desarrollos tecnológicos» que las publicaciones.
Apoyo del Principado
El Club aprovechó la presentación de su programa de actividades con motivo del X aniversario para destacar «el apoyo que hemos recibido en este tiempo por parte del Gobierno del Principado y, dentro de él, del IDEPA». Para Obeso, «han sido dos apoyos fundamentales sin los que no podríamos haber caminado» y puso como ejemplo el respaldo en la puesta en marcha del Máster de Innovación y Gestión Empresarial y en sus actividades.





