
Velasco opinó sobre esa propuesta de fusión entre CAPSA Puleva y Pascual que «parece que podría ser lo más lógico y mejor para todos y para el sector lácteo español». Además, no descarta que estas empresas «estén esperando el saneamiento de Clas para desembarcar» en la cooperativa asturiana. «Otra cosa será que nosotros lo permitamos», señaló Velasco, quien recalcó que será la asamblea general de socios de Clas la que determine si la junta rectora puede llevar adelante el proyecto de transformación planteado por la actual dirección.
Por su parte, el sector crítico que compitió con Bertino Velasco por hacerse con el control de Clas afirmó ayer que las informaciones aparecidas sobre la intención de CAPSA de fusionarse con Leche Pascual o Puleva para crear un gigante lácteo «confirman y deja bien a las claras sus sospechas». El líder del sector crítico, Ramón Fernández, afirmó que parece claro que «la intención del proceso de reforma de la sociedad de transformación agraria de Clas busca este posterior desarrollo», tal y como su grupo aseguró en su día y añadió que «ese no es el tipo de crecimiento que defienden para CAPSA». Fernández reiteró que su postura sobre el futuro de Clas no ha variado en absoluto y que sigue manteniendo su intención de que la mayoría de las participaciones permanezcan en manos de los ganaderos, es decir, de los socios, ya sean activos o pasivos.
Fernández indicó que las consecuencias de lo que los socios decidan en la asamblea del próximo 6 de junio son muy claras y añadió que espera que la gente sea responsable de su decisión. «Nos jugamos que Clas siga siendo nuestra empresa y cuando digo nuestra no me refiero a los ganaderos sino a los asturianos, porque aquí están en juego algo más que los intereses de los ganaderos», dijo Fernández.
También las organizaciones agrarias COAG y UCA, han advertido de que de hacerse realidad una fusión de Capsa con Leche Pascual o Puleva para crear un gigante lácteo sería «el fin de los ganaderos asturianos».





