La Junta General del Principado no ha abordado ninguna tarea para la que necesite más de 45 diputados. La jornada de trabajo anual de un diputado medio está muy por debajo de la que realiza un trabajador de cualquier sector laboral. En tiempos de crisis, las empresas aligeran plantillas, pero el Parlamento no se rige por condicionantes terrenales, sino que busca la excelencia aumentando la nómina. Los aparatos de los partidos tienen muchos compromisos y un Parlamento ampliado es un mecanismo de seguridad para ubicar a los descolocados. Una cosa es profesionalizar el rol de los políticos y otra crear una casta que crece en número y prebendas alimentada por los impuestos que pagan los ciudadanos.





