Un puerto sucio de suministro y acopio de materiales, pensado para carbón y gas de importación, así como depósito de combustibles, al que además se le quiere asociar una regasificadora, es lo que es, diga quien lo diga. Por lo tanto, es muy vulnerable a cualesquiera otros tráficos y peligroso para la ciudad en que se ubica. Pero aquí manda el kilovatio que cotiza fuera y el hormigón que 'suma' muchas voluntades y adhesiones.
No es de recibo decir que el sobrecoste millonario (en euros, no lo olviden) se ajusta a la lógica de las grandes infraestructuras. Que beneficia a la UTE que ejecuta la obra de manera escandalosa es un clamor. Esto debería hacer sonrojar a quienes hacen estas afirmaciones.
Las declaraciones del consejero Francisco González Buendía en la Junta General del Principado son inaceptables y la negativa del presidente de la Autoridad Portuaria, Fernando Menéndez Rexach, a dar explicaciones sobre los mismos, amparándose en la no obligatoriedad de su comparecencia, es poco ético por parte de un gestor de la cosa pública. Los asturianos merecemos un respeto y más cuando es de nuestro dinero de lo que se habla.
No voy a repetir aquí lo que ya dejé escrito sobre cómo se desarrolló la operación de acopio de materiales de las canteras, ni cuán pingües beneficios dejó el transporte del mismo desde canteras de más allá de Pajares. Pero pretender que la Unión Europea se convierta en estúpida, consiguiendo colarle lo que es un sobrecoste extremadamente beneficioso, como una segunda fase de una obra, es rizar el rizo del atrevimiento.
Por eso, si como intuyo, la UE nos rebota el asunto y no asume 'barco como animal acuático', recuerden que la culpa no la tendrá el mensajero que traslada a Bruselas la burla, sino quien cree que todo vale y que algunos sólo estamos poniendo «arena en los cojinetes» (yo también manejo el lenguaje sindical) de una locomotora regional que hace ya muchos años que circula por la vía equivocada.
No es posible que la Unión Europea apruebe el modificado sin estudiar en profundidad este asunto y sin exigir las responsabilidades a que haya lugar. Algunos creemos que, si esto ocurre, alguien debe ser destituido.
Porque se han asumido sin crédito y sin autorización legal enormes compromisos económicos imprevistos para las administraciones públicas que habrán de detraerse de otras políticas y proyectos de mucho mayor interés social.
El dinero de la UE y los Fondos de Cohesión es tan propio de los asturianos y merece tanto respeto y buena gestión como el de los Presupuestos del Gobierno regional. Nunca puede ser malgastado y, como el dinero propio, tiene también un coste de oportunidad y otros posibles usos alternativos que se han visto muy perjudicados por la nefasta gestión y el despilfarro de la obra de El Musel.





