
Tomé lo tiene claro. Todo forma parte del mismo plan por parte de quienes realizan la gerencia del hospital. Después de lo ocurrido en estos meses, se busca «dar una imagen de normalidad que es totalmente falsa». Y en aras de conseguir tal objetivo se realizan actos como el del pasado martes, día en que el gerente del centro médico presentaba una guía de hematología elaborada por los especialistas del hospital. «En realidad -comenta Tomé-, la gerencia quiere dar a entender que se sigue trabajando en estos aspectos, pero todos dimitimos en bloque de las comisiones científicas que son las que se encargan de estos trabajos». Así, por ejemplo, la comisión dedicada a las enfermedades infecciosas se ocupa de estudiar las infecciones que se producen dentro del hospital para evitarlas o investiga cuáles son las bacterias más comunes del momento para aconsejar sobre el tipo de antibióticos que debe haber en la farmacia del hospital. «Todo eso está parado ahora ya que nuestra única obligación es tratar lo mejor posible a nuestros pacientes», explica.
Falsos también serán, para la presidenta del comité de empresa, los números que salgan sobre las listas de espera ya que «para maquillarlos están poniendo por delante a los pacientes que acaban de solicitar una prueba o una consulta sin tener en cuenta las patologías. Así, sigue habiendo gente con siete u ocho meses de espera pero la media bajará», explica Tomé.
Respecto a las listas de espera, la pediatra dejó claro que el plan de evacuación a otros hospitales «está provocando colas mayores y más gastos », resultando «muy perjudicial», tanto para pacientes como trabajadores. «Nos hemos encontrado todo tipo de casos: enfermos a los que les duplicaban las pruebas o que regresaban a Arriondas porque al llegar al otro hospital no tenían el historial médico», concluye quien espera una reunión con los trabajadores esta semana o la que viene.





