
La revisión, que el Ayuntamiento pretendía inicialmente que fuera realizada por los propios técnicos locales, permitirá adaptar la normativa urbanística a las nuevas leyes estatales, autonómicas y sectoriales, más restrictivas en la edificación, como puede ser el Plan de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA), que amplía la franja de protección costera a 500 metros.
El equipo de gobierno confirmaba ayer que, tal y como se aconseja en el informe municipal, se convocará un concurso público para realizar esta adaptación de las normas urbanísticas porque, «por falta de personal y recursos materiales, no se puede llevar a cabo» por los técnicos municipales. Además, reconocieron desde el equipo de gobierno, «de encargarse el Ayuntamiento de la adaptación del documento se paralizaría la oficina de urbanismo y, evidentemente, eso no puede ser».
El pistoletazo de salida se daba el pasado miércoles con la aprobación en el Pleno -con la abstención del PP- de la revisión del documento que fuera aprobado hace cinco años y anulado en 2007, a un mes de las elecciones municipales, porque algunas de las modificaciones puntuales de las que fue objeto en su día no habían salido a información pública.
Recurrido
El Ayuntamiento de Llanes, que siempre ha defendido su gestión, elaboró entonces un recurso junto al Gobierno del Principado que fue admitido a trámite. Ayer, el Gobierno local garantizaba la participación efectiva en el proceso de revisión «sin perjuicio de las actuaciones legales realizadas hasta el momento para lograr la mayor seguridad jurídica respecto del planeamiento municipal».
La postura del PP es bien distinta. Desde las filas de la oposición se reclama la redacción de un nuevo Plan General y se acusa al Gobierno local de tratar de ocultar a la opinión pública que ésa va a ser la solución que se adopte.





