
La segunda rotonda que se construirá será ya en las proximidades de Celorio, en la incorporación de la carretera LL-8 a la AS-263. Este cruce, aunque menos problemático, verá mejorada considerablemente la visibilidad y facilitará la maniobra a los conductores. Sin duda alguna, con esta medida también se atajará otra de las peticiones habituales de los vecinos de Celorio, que no es otra que la de controlar la velocidad de los coches a su paso por la travesía de esta localidad. Las nuevas rotondas obligarán a los conductores a reducir la marcha, para alegría de peatones que, diariamente, tienen que cruzar la carretera.
Además, también se lo facilitarán con la colocación de un semáforo a la altura del desvío que da entrada al pueblo, un lugar muy transitado y en el que también son habituales los atropellos y pequeños accidentes. Una vez se instale el semáforo, los peatones lo tendrán más facil para acceder a servicios tan básicos como la farmacia, que está separada del pueblo por la carretera.
También habrá semáforos en la capital. Las dos entradas de la villa de Llanes pasarán a estar controladas también por medio de estos elementos. Uno se instalará en la Portilla, en el kilómetro 29,800 de la AS-263, que da acceso a la villa desde el cruce de La Arquera. El otro, en el extremo contrario de la villa, se ubicará en la avenida de La Paz, en el punto kilométrico 27,600. Exactamente se instalará a la altura del primero de los pasos de peatones existentes a la entrada de Llanes.
De esta forma, la Consejería de Infraestructuras accede a la petición del Ayuntamiento de Llanes, que había solicitado que se tomasen de forma urgente estas medidas para «solucionar los problemas para la seguridad del tráfico y de los peatones en los dos cruces situados en las inmediaciones de la entrada a Celorio y la propia entrada al pueblo». Tras una reunión mantenida por la alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo, y el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, el Ayuntamiento hizo público ayer que el Principado había respondido favorablemente a la petición.
Atascos
Ahora habrá que ver si los semáforos de entrada a la villa, a demás de mejorar la seguridad de los peatones, no sirven también para entorpecer el tráfico en momentos de afluencia máxima. Una vez llegue el verano, los coches volverán a invadir la capital llanisca y los atascos volverán a ser habituales. Tanto desde el Principado como desde el Ayuntamiento, siguen manteniendo que la variante de la AS-263, que evitaría que los vehículos tuviesen que atravesar la villa llanisca, estará lista para este mismo periodo estival. Y aunque las obras parecen avanzar a buen ritmo -la mayoría de las infraestructras están ya colocacadas, el terreno allanado y se están realizando las obras de las rotondas de acceso a la circunvalación-, aún parece faltar bastante trabajo por delante para tener la carretera lista para su uso.
Y una vez esté en marcha, si se cumplen las previsiones del Gobierno municipal, se iniciará una reordenación del centro de la villa para intentar ganar espacio para los peatones. Con la renovación de la zona de Las Barqueras y la que se está llevando a cabo en la zona de El Cueto, supondrá un cambio sustancial en la villa, que trata de mostrar su mejor cara a los miles de visitantes que llegan cada verano.





