
«Muchos de los grandes genios del siglo XX estuvieron marcados por dolencias reumáticas que si no llega a ser por un enorme entusiasmo personal y viveza no hubiesen podido superar», dijo el académico.
Desviaciones en las extremidades causadas por la artrosis reumatoide que les obligaban a pintar o esculpir con las manos atadas como le ocurrió al genial pintor impresionista francés Pierre-Auguste Renoir.
A la mexicana Frida Kahlo el atropelló sufrido por un tren con tan sólo 18 años, provocó que desarrollase toda su obra con una movilidad muy limitada por corsés y postrada en la cama tras las 32 operaciones a las que fue sometida a lo largo de su vida. Para algunos como al ruso Jawlensky su enfermedad le condicionó hasta en el formato de sus cuadros. «Pasó de grandes dimensiones a no superar el formato postal», dijo.
El doctor Castillo Ojugas recoge todos estos casos en su último libro. «Me centro en casos del siglo XX porque se puede a través del análisis diagnosticar que enfermedades padecían esos artistas, pero si nos retrotraemos más allá nos encontramos que es algo común a genios de otras épocas», señalaba el experto en reumatología que en 'Visita médica al Museo del Prado', su anterior libro, ya había pasado revista médica a personajes como Miguel Ángel y Velázquez.





