
El primer tramo de la Senda del Oso fue inaugurado en 1995, entre las cercanías de Tuñón (Santo Adriano) y con final en Proaza. Un año después se pusieron en servicio otros dos (primero a Caranga y luego a Entrago). Ahora, desde hace un lustro, está en servicio el ramal quirosano a Barzana y un 'semitramo' a Trubia. Pero, repetimos, el mayor aliciente de la senda es la osera, o 'Monte del Oso', donde están en semilibertad Paca y Tola, que fueron rescatadas de unos furtivos al poco de nacer, por el Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, tras matar los alimañeros a su madre. Ahora, provisionalmente, conviven con el oso Furaco en un 'jaulón'. En ese tramo se pasa al lado de una foz, llamada Reguero de Picarós, por donde va un camino al pueblo de Serandi. En esta zona se alza el Picu Arbeyal, junto a la 'casa' de las osas. La osera está debajo de los pueblos de San Martín, Villamejín y Serandi, en los contrafuertes de la sierra del Aramo.
A pesar de estar cerca de la capital de Proaza, el Monte del Oso se encuentra en Santo Adriano, dado que el Reguero de Picarós es límite de ambos concejos. Y, en Proaza, está la Casa del Oso, que sirve de centro de interpretación e información de estos animales. Esta vía une los municipios de la Mancomunidad de Valles del Trubia: Santo Adriano, Proaza, Teverga y Quirós. Y pasa cerca de lugares tan interesantes como el puente romano de Villanueva, los palacios e iglesias de Tuñón y Proaza o los desfiladeros de Les Xanes, Foz de Picarós, Peñas Juntas, Valdemurio y Entrepeñas o Valdecerezales.





