
«Existen razones legales e históricas suficientes para que tengamos este convencimiento», decía ayer el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, José Jiménez. «Además, no vamos a actuar con medias tintas; tengo instrucciones del ministro de Cultura para que defendamos hasta el final y con todos los argumentos. Sobre un posible acuerdo con Odyssey para recompensarles por el hallazgo, Jiménez responde «no» de forma tajante.
«Nuestra valoración no se mide en términos económicos; lo que allí se ha encontrado es un cementerio marino, con doscientos marineros españoles muertos y con un legado histórico y documental de incalculable valor».
Sí estuvo más receptivo acerca de la compensación que reclama el gobierno peruano, pues los 14.000 kilos de monedas encontradas se acuñaron en Lima en 1803. «Perú pertenecía en aquel año a la Corona Española y nuestro hermanamiento con los pueblos sudamericanos es algo que no podemos desestimar». De momento, la prioridad es ganar el juicio.





