El enfrentamiento entre Hezbolá y el Gobierno libanés les ha sorprendido en el 'país de los cedros', cuando disputaban el torneo de Jounieh, una localidad situada a 20 kilómetros de la capital. Las tres tenistas están preocupadas, a la espera de noticias de la embajada española, que estudia junto a otros consulados europeos cómo sacar de allí a las jugadoras y a sus acompañantes.
De momento, las tres han hecho una vida típica de cualquier torneo. Desde el hotel Madison (en la parte cristiana de la ciudad) se trasladaron al club para disputar los cuartos de final. Marrero venció a la croata María Abramovic (2-6, 6-3 y 6-3) y Domínguez se impuso por 7-6 (2) y 6-2 a la rusa Nina Bratchikova. Después, vuelta al hotel y comida en un restaurante cercano, sin ningún atisbo de las luchas armadas callejeras que se producían en otras zonas de Beirut. La organización del torneo, ante el nerviosismo de los entrenadores y jugadoras, había propuesto fletar unos autobuses para recorrer los 150 kilómetros hasta Siria.
Evacuación descartada
Sin embargo, fuentes de la Federación Española de Tenis (RFET) indicaron ayer que esa opción había sido rechazada por falta de seguridad. «Les hemos dicho que sólo atiendan a lo que dice el embajador (Miguel Benzo) y nada más», comentaron desde el organismo que preside Pedro Muñoz.
Además, las autoridades españolas descartaron una evacuación marítima o aérea, ya que el aeropuerto estaba tomado por las milicias chiíes. A la espera de alguna novedad, las tenistas aseguraron que disputarán las semifinales: Marta contra Anne Keothavong y Lourdes frente a Veronika Kapshay.





