
La ausencia de Andrés Vilariño y su hijo Ander, abre ahora el abanico de opciones a lograr el título. No estarán los integrantes de una 'dinastía' que ha ejercido una casi total hegemonía a lo largo de muchos años, desde que el padre lograse su primer triunfo en 1984, a los mandos del mítico Lola Peñascal, con el que completó los 5.320 metros del trazado en dos minutos y 24 segundos. Después de esa vinieron otras seis victorias de Andrés y, en las últimas tres ediciones, dos triunfos del hijo, Ander. El primer triunfo de éste, en 2005, marcó el récord absoluto de la prueba, al marcar 2.33.340 en la segunda manga, tras haber roto los anteriores récords también en la primera manga, con un crono de 2.33.670, sólo mejorado por él mismo.
El último triunfo de los Vilariño lo volvió a obtener Ander, el año pasado, edición en la que se clasificaron en segundo y tercer lugar Fausto Bormolini y Renzo Napione. La diferencia en el conjunto de las dos mangas fue espectacular a favor de Vilariño, con un tiempo global de 5.08.062, casi doce segundos mejor que el marcado por su inmediato perseguidor.
Bormolini y Napione sí estarán hoy en los entrenamientos junto a otros 122 pilotos, tras pasar ayer las verificaciones técnicas, y la ausencia de Vilariño abre mucho el abanico de favoritos, aunque Bormolini ya logró superar el año pasado al tercero por una diferencia similar a la que él mismo perdió ante Vilariño. Fausto Bormolini repetirá con su 95D, y Napione estará a los mandos de su Nippon K02, con el checo Otakar Kramsky a la expectativa a los mandos de su K08, con la experiencia que le confiere haber sido ya segundo y tercero en 1999 y 2000.
Habrá que estar también muy atentos a las evoluciones del italiano Denny Zardo, con su Formula Nippon, y del húngaro Laszlo Szasz, al volante de un competitivo Zyteck F3000. Entre los asturianos, parece que quien cuenta con mejores opciones es el veteranísimo Víctor Abraham, que en esta ocasión conducirá un GR37. Pero no se debe olvidar la pujanza de otro de los clásicos de esta carrera, como es Bernardo Cardín, de Gaitero Competición, a los mandos de un Ferrari 360 GT, o del también experimentadísimo José Antonio López-Fombona, con su Audi A4 ST.





