
DATOS
El Ayuntamiento de Gijón, en sus trabajos previos, había situado la inversión para estos trabajos en una cantidad que situada entre los 500.000 y los 700.000 euros, que ahora se queda algo pequeña por lo planteado por los técnicos independientes. El estudio está ya siendo analizado por los técnicos municipales, que analizarán con detalles los pormenores aportados en sus páginas y serán los que, a la postre, aporten el informe que deberá de ser tratado por la junta de gobierno municipal.
De confirmarse en todos sus extremos, y como ya era de prever, la inversión para garantizar la seguridad de las gradas conllevará la modificación del contrato con La Ruta de El Molinón. El objetivo es que esta empresa se haga cargo de la totalidad de la inversión en el reforzamiento de la estructura y, a cambio, el Ayuntamiento se comprome a ampliar la zona de negocios a explotar por la concesionaria de la obra. Aunque los números no están cerrados, lo más probable es que se pase de los 12.000 metros cuadrados ociosos que prevé el actual contrato hasta los 13.000 metros cuadrados, en unas zonas que ya estaban previstas en el proyecto inicial.
Con el informe de estructura en la mano, el Ayuntamiento ya puede hacer los cálculos sobre el importe total de la obra que, se supone, comenzará a mediados del próximo mes de junio, una vez que acabe la Liga de Segunda División. Hasta entonces, la empresa dispone de una autorización municipal para realizar algunos trabajos en la zona, catas y similares, para poder avanzar, y está pendiente de poder iniciar unas demoliciones de tabiques.
El Partido Popular, entre tanto, insiste en que lo que se va a hacer en El Molinón no se trata nada más que de un parche y apuesta por que se derriben las gradas, una a una, y se construyan de nuevo para tener un campo en perfectas condiciones en unos años. Los populares opinan que la reforma prevista por el Ayuntamiento no cubrirá las necesidades del Sporting para los próximos años.





