
La inauguración oficial, a media mañana, quedó deslucida por la intensa lluvia que desanimó a muchos a acercarse por los stands situados en el paseo de Los Álamos. El alcalde fue uno de ellos. Aunque el Consistorio anunció su presencia en el acto de apertura hasta el mismo jueves, fue la consejera de Cultura del Principado, Encarnación Rodríguez, la encargada de liderar el protocolo. «Es un día muy importante para la ciudad», manifestó, antes de recordar que ayer se cumplían dos siglos del levantamiento del pueblo de Oviedo contra las tropas napoleónicas. A su lado, el concejal ovetense de Cultura, José Suárez Arias-Cachero, abundó: «Los libros son cultura y libertad, y el levantamiento supuso la ciudadanía».
El edil recordó que además de la feria del libro también es la Selmana de les Lletres Asturianes «y aquí hay algunos libros en asturiano». De hecho, y a diferencia de otras ferias, en LibrOviedo los libreros han hecho una caja común, de manera que los ejemplares no están dispuestos en función de la tienda que los venda, si no de la temática a la que pertenecen. Asturiano, cómic, o novela son algunas de las categorías que agrupan últimas novedades.
Bajo la carpa de 700 metros, además de un rincón con juguetes para los más pequeños, Cajastur ha contratado a un par de actores que van vestidos de peregrinos. Son los encargados de relatar cuentos y organizar actividades con los niños. «Utilizaremos la peregrinación y Santiago para proponer a los niños que lean más», explica el animador Juan Pablo Preiti.
El camino santo recorre las actividades de LibrOviedo. Hoy lo hará con una mesa redonda sobre 'La comunicación social en los Caminos de Santiago'. Pero hasta el cierre de la fiesta, el próximo sábado, habrá tiempo para que pasen por la carpa políticos como Jordi Pujol o el psicólogo superventas Bernabé Tierno, además de una pléyade de escritores asturianos.





