
El presidente del Gobierno vasco, en un intento de condicionar la agenda de su reunión con Zapatero, dio a conocer un documento que, bajo el título de 'Propuesta abierta de pacto político para la convivencia refrendado entre el presidente del Gobierno español y el lendakari del Gobierno vasco', expone punto por punto lo que planteará dentro de diez días: quiere lograr el reconocimiento de la «identidad nacional vasca», que el Estado reconozca «las decisiones que, sobre el futuro, adopte libre y democráticamente» el pueblo vasco y que se cree un órgano común entre Euskadi y Navarra con unas «atribuciones ejecutivas y legislativas» que habría que negociar.
El texto es una mixtura del antiguo 'plan Ibarretxe' y de los borradores de las conversaciones mantenidas por representantes nacionalistas, socialistas y Batasuna. El lendakari introduce como novedad que la consulta popular para ejercer el derecho de autodeterminación sea convocada «conjuntamente» con Zapatero. Ibarretxe también reclama que se acepte que «existe una realidad» llamada Euskal Herria, que está formada por «Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa en el Estado español, y Lapurdi, Nafarroa Beherea y Zuberoa en el Estado francés».
Por lo demás, el texto no aporta nuevos elementos e insiste en lograr un «compromiso» de los dos Gobiernos para lograr «un final dialogado de la violencia», siempre que ETA muestre «una clara voluntad de poner fin a la misma».
El Gobierno entiende que lo que desea Ibarretxe es volver a escenificar un pulso con el Estado. Y ante idénticos retos, idénticas estrategias. De la Vega dijo que Zapatero está dispuesto a escuchar, para eludir la sensación de que se da 'con la puerta en las narices' al lendakari. «Hablarán de cualquier asunto que se considere oportuno», prometió. Ahora bien, el presidente marcará sus líneas rojas. Le dirá que si quiere un nuevo marco de autogobierno tendrá que proponer una reforma estatutaria por los cauces ordinarios: un acuerdo en el Parlamento de Vitoria, es decir, «contar con todos los vascos», y el respeto a la Constitución.
«Sabe el camino»
«El lendakari sabe bien cuál es el camino», insistió la número dos del Ejecutivo. Y el documento publicitado por Ibarretxe no cumple los requisitos. Fernández de la Vega dejó claro que lo considera a todas luces contrario a los preceptos constitucionales.
La vicepresidenta quitó hierro al hecho de que esta entrevista vaya a producirse sin que haya fecha para el encuentro entre el presidente y Mariano Rajoy, y lo achacó a la dificultad para cuadrar agendas. «No existe ningún problema ni hay intencionalidad política en este orden», zanjó.





