
Los padres reiteraron que el instituto tiene capacidad y disposición para acoger a los niños, tal y como había señalado en su día el director del centro, Luis Iglesias. «Todos los que se han quedado fuera viven al lado del instituto y es injusto que teniendo un centro al lado de casa tengan que cruzar toda la Pola para ir a clase», señalaron los padres, quienes además apuntaron que no hay aceras de acceso al otro centro, el Escultor Juan de Villanueva, y que para ir a clase los niños tendrían que cruzar la carretera N-634.
Los afectados se escudan en su derecho a la elección de centro previsto por la ley y no entienden «por qué, si hay voluntad y espacio, no se puede crear otro aula». Además, mantienen que hace varios años el exceso de demanda afectó al IES Escultor Juan de Villanueva y en aquella ocasión se amplió el número de aulas.
Otra medida de presión con la que esperan contar es la Asociación de Madres y Padres (Ampa) de la zona. «Somos conscientes de que será difícil, pero queremos agotar todas las vías antes de vernos obligados a cambiar de centro, porque nuestros hijos quieren ir al Río Nora».
Por su parte, el IES Río Nora, ante la alta demanda de plazas para el próximo curso, inició un proceso de baremación por el que quedaron fuera 23 niños, que esperarán hasta final de curso para formalizar su matrícula en uno u otro centro de Pola de Siero.





