
«Vi la jugada nada más llegar y estoy muy contento por el gol porque hacía mucho tiempo que no marcaba y porque ha servido para que nos acerquemos un poco más al ascenso», confesaba Pedro Santa Cecilia con orgullo. El futbolista de El Llano ya había tenido tiempo de digerir la victoria, de revivir el encuentro del Heliodoro Rodríguez López en su televisor y, sobre todo, de reflexionar sobre la importancia del resultado. «Es una victoria muy importante porque son tres puntos más y una semana menos», opinaba el centrocampista, antes de reconocer que «hemos dado un paso muy importante».
La alegría no era sólo a título personal. Pedro también estaba contento por el gol de Míchel, que abrió la cuenta de los rojiblancos en Tenerife. El centrocampista lenense tuvo una semana, la pasada, muy dura. Todo ello desde que Mateu Lahoz decidiera expulsarle en el encuentro frente al Granada 74, en una decisión muy protestada que, días después, fue revisada y rectificada por el Comité de Competición. Por eso, el futbolista de El Llano indicaba que «estoy muy contento por Míchel porque es amigo mío y porque ha tenido unos días muy complicados por el tema de la expulsión».
Sobre el recibimiento que tuvo el equipo a su llegada a Asturias, Pedro admitía que «todo esto nos da mucha fuerza porque se ve que la gente está volcada con el equipo, que desea el ascenso por encima de todo, y nosotros queremos dárselo».
Como el resto de sus compañeros, el centrocampista pasó ayer una tarde, más que nunca, de radio. Con la oreja puesta en el transmisor -como antaño- con la esperanza de poder escuchar una noticia positiva del Ramón de Carranza, donde ayer se enfrentaban el Cádiz y la Real Sociedad. «No estaría mal que el Cádiz nos echase una mano», indicaba entre risas el futbolista gijonés, que se enteró del segundo gol gaditano mientras atendía a EL COMERCIO. La petición fue atendida por un capricho del destino. Los donostiarras, que fueron por detrás en el marcador casi hasta el final, no fueron capaces de pasar del empate en el estadio gaditano. Y el Sporting se beneficia de ello. La diferencia es ya de cuatro puntos y el margen de error se amplía hasta el punto de que los rojiblancos podrían fallar y seguirían en ascenso.
Pese a ello, Pedro manifestaba que «dependemos de nosotros mismos y tenemos que preocuparnos de nuestros resultados y mirar menos para los rivales».
Un vestuario unido
Pedro de Lucas, otro de los canteranos de la primera plantilla, compartía la misma reflexión que su compañero. «El vestuario está muy unido, como durante todo el año, y con muchas ganas de que llegue el próximo partido», afirmaba el ilicitano, antes de matizar que «tenemos los pies en el suelo porque todavía quedan cinco partidos y muchos puntos».
En relación a los supuestos incentivos económicos que están ofreciendo a los rivales del Sporting, el centrocampista opinó que «es algo con lo que hay que contar porque cada semana queda menos, pero no hay dinero que pueda con nuestra motivación».





