
Los hechos ocurrieron a las doce y media de la noche de ayer en la calle Genaro de la Fuente, en pleno casco urbano de la ciudad. Según las primeras investigaciones y comentarios de testigos presenciales, un BMW y un Audi circulaban a gran velocidad por la mencionada vía urbana, aparentemente en una competición entre ambos, pese a que la velocidad está allí limitada a 50. En un momento dado, el Audi, que circulaba en paralelo con el BMW, se encontró con un coche en doble fila y se abrió hacia el centro de la calzada, maniobra que impulsó al otro vehículo con el que competía a invadir el carril contrario, por donde circulaba correctamente el Citroën AX ocupado por las dos víctimas mortales.
Competiciones diarias
Según varios testigos, el conductor del Audi siguió la marcha, aunque, tras aparcar el coche ante un garaje a unos cien metros de distancia del accidente, regresó al lugar del suceso tras percatarse de la gravedad del siniestro. Al llegar pudo comprobar que el AX había quedado convertido en un amasijo de hierros. Los cuerpos de sus dos ocupantes, que fallecieron en el acto, hubieron de ser rescatados por los bomberos.
El conductor del BMW que impactó contra el AX resultó ileso y una joven que le acompañaba, herida. Otro coche que estaba aparcado resultó también dañado, pero no había nadie en su interior.
Aunque la Policía Local dice no tener noticias de ello, muchos vecinos insisten en que las carreras, incluso con apuestas, son frecuentes en esa vía, que es un tramo recto y con pendientes entre dos rotondas de gran intensidad de tráfico. «Todos los días hacen trompos, de madrugada» decía una vecina de la calle de Genaro de la Fuente quien, como otros, insiste en la alta frecuencia de este tipo de comportamientos, especialmente en los fines de semana.
Otro vecino de esa calle aseguró que él mismo había denunciado un caso a la policía, «porque estaban haciendo unas apuestas -aseguró-, a ver quien iba hasta la rotonda con el coche, daba la vuelta sin parar y volvía a la rotonda». Entre el vecindario, los comentarios son coincidentes, y aseguran que con frecuencia tienen que padecer competiciones de coches y motos «haciendo el caballito» y atronando la zona con sus estridentes motores y ruidos de ruedas en derrapajes, trompos y giros violentos.





