
Los dípticos que contienen la encuesta incluyen una breve presentación firmada por el propio arzobispo. Osoro invita a los fieles a debatir los problemas o las reformas que consideran más acuciantes para la diócesis con otros fieles o en grupos parroquiales, aunque la participación en la consulta sólo puede realizar a título individual. El Secretariado de Sociología del Arzobispado ha diseñado un formulario con 21 cuestiones de interés. Los encuestados pueden marcar cinco de ellos y, además, rellenar una parte en blanco con tres temas que no figuren en el listado. «Esa parte abierta confirma que no se trata de una consulta dirigida», señala Díaz Pieiga.
Los cuestionarios preparados por la diócesis dividen sus 21 cuestiones en cuatro bloques temáticos, denominados 'La fe que se confiesa y se proclama', 'La fe que se celebra y se interioriza', 'La fe que se vive personal y comunitariamente' y 'La Iglesia y la sociedad de hoy'. El primero aborda cuestiones relacionadas con «el desafío de la descristianización», el aumento de la indiferencia religiosa, la pastoral educativa, la formación de los jóvenes, las misiones y el diálogo con otras confesiones. El segundo se centra en el culto, la oración y los sacramentos. El tercero hace referencia a la acción social y caritativa, las vocaciones, el papel de los sacerdotes en el mundo actual y la defensa de la familia y la vida. El último analizará la financiación de la Iglesia, la presencia de la institución en los medios de comunicación y cuestiones relativas a la organización de la diócesis.
La capacidad de propuesta, en todo caso, no es ilimitada. El propio texto de Osoro fija sus límites en contenidos que «no vayan en contra de la enseñanza, el depósito de la fe y la disciplina universal de la Iglesia». En otras palabras, añade el rector, «el sínodo se convoca para ayudar a un obispo y no puede tener más competencias que él. No tiene competencia para cambiar la disciplina eclesiástica porque el propio obispo no la tiene». También se ha expresado en la misma línea el obispo auxiliar, Raúl Berzosa, quien puntualizó hace varias semanas en el boletín diocesano 'Esta Hora' que la cita no podría entrar en materias conflictivas como el celibato sacerdotal o la ordenación de mujeres porque resolver esos asuntos no está entre sus atribuciones.
Después de 80 años
Que esas advertencias de las más altas instancias del Arzobispado hayan sido necesarias demuestra las expectativas abiertas por la convocatoria del sínodo regional. en algunos sectores de los católicos. Se trata de una cita inusual. La anterior se celebró en 1923 y sólo ha habido tres en los últimos 250 años. Pero Osoro, que desde su llegada a la sede de Oviedo en 2002 había prometido una consulta, decidió abordarlo tras consultar con los principales órganos deliberativos de la diócesis: el Consejo Pastoral y el Consejo del Presbiterio. El primero es más amplio y abarca a diversas organizaciones religiosas, mientras que en el segundo sólo están representados los sacerdotes.
Además de los fieles, los sacerdotes, los religiosos y las comunidades de vida apostólica están llamados a aportar sus puntos de vista en la consulta.





