
El dinero se va en atenciones para los novios. Contratada por el Ayuntamiento, Isabel Rato Vega organiza los detalles de los enlaces. Lo común, un cuarteto de cuerda, formado por músiscos de Oviedo Filarmonía (la antigua OSCO), decoración con flores y la copa de sidra espumosa para brindar a la salud de los contrayentes. «Hay que barrer para casa», justifican desde Protoclo para explicar el desdén por el cava o el champán.
El número de bodas civiles celebradas en el Ayuntamiento no para de crecer. Desde que la ley permite jurarse amor delante de un concejal, más de 2.350 parejas lo han hecho ante uno elegido por los votos de los ovetenses. El año pasado fueron más de 250 parejas.
Para casarse en la Casa Consistorial es necesario que, al menos, uno de los novios esté empadronado en Oviedo. Las ceremonias se celebran los viernes, sólo por la tarde, y los sábados y, salvo excepciones, no pueden durar más de 30 minutos, porque «suele haber otra novia esperando fuera». Junto a los novios que aguardan su turno, hay un empleado de la limpieza municipal, encargado de barrer el arroz o los pétalos que los invitados arrojan a los recién casados.
La mayor parte de las parejas escogen los meses de entre mayo y octubre para celebrar su boda. Aunque setiembre es el mes con más casamientos en Asturias, esa regla no se cumple en Oviedo. La semana de San Mateo no se casa y tampoco en La Ascensión, que normalmente cae en mayo, por lo que junio, julio y agosto suelen ir por delante en la estadística. En 2007, además, las elecciones municipales dejaron el número de enlaces en el mes de las flores en tan sólo 13 frente a los 44 de agosto.
La ley obliga a que las ceremonias se celebren en el Ayuntamiento, aunque en concejos como Villaviciosa los ediles repiten la el casamiento fuera, en capillas desacralizadas. ¿Y en Oviedo? «Nos lo han pedido, pero no lo haremos».
El alcalde reparte juego: casa muy poco y, sobre todo, a gente cercana y amigos. Mientras que en algunos municipios es frecuente que el regidor no delegue esta facultad, en Oviedo hay casi turnos de guardia. «Amoldamos turnos para fastidiarnos los menos fines de semana posibles», explica un edil de la anterior Corporación, que prefiere guardar el anonimato.
Y es que hay concejales que pueden llegar a oficiar más de un centenar de enlaces en cuatro años. En los puestos de cabeza, figuran siempre concejales sin delegación de Alcaldía.





