El ciclo 'Música del Siglo XX' se atiene, desde hace tiempo, a un diseño eficaz que acoge tanto a figuras de prestigio reconocido como a formaciones y solistas de menor resonancia. En ambos casos, los intérpretes dan lo mejor de sí mismos y el público lo reconoce y lo aplaude. El grupo de Folk Blima pertenece a la categoría de los que aún tienen una trayectoria corta y que, no obstante, fieles a sí mismos, disfrutan con lo que hacen y contagian entusiasmo y ganas.
Blima nació en 2006 cuando Marcos G. Alonso, acordeón, Fernando Oyágüez, bouzouki, y Xurde Fernández, flautas y violín, formaron un trío dedicado a rescatar la música tradicional asturiana del olvido y a sacar a la luz temas propios de raíz astur, concebidos desde una perspectiva personal. Consiguieron llamar la atención de los seguidores del folk de cámara hecho en Asturias y decidieron convertirse en un cuarteto dinámico y compacto integrando la voz de Silvia Quesada.
Blima defiende un repertorio que, sobre la base de ritmos asturianos tradicionales -polkas, muñeiras-; melodías extraídas del cancionero de Torner y composiciones con toques de pop firmadas por sus componentes, desemboca en una mezcla de propuestas y arreglos interesantes y prometedores.
Ante una sala que rozó el lleno, Blima alternó títulos de 'Entamu' y aires del patrimonio musical asturiano. Los aplausos y el calor del público arroparon al grupo en cada tema. Merecen una mención especial las interpretaciones de 'Aguedalima', 'Tendéi la rede', 'Timorato', 'Rutines' y 'L'arume l'escaezu'. Suerte.





