
-¿Por qué es importante la mediación?
-Porque el ser humano vive en conflicto desde que nace hasta que muere. La forma de resolverlo ha sido, casi siempre, a través del litigio, pero se ha visto que en la mayoría de los casos no satisface a ninguna de las partes. La mediación ofrece un espacio para comunicarse y llegar a acuerdos.
-¿Intenta evitar la judicialización de cualquier problema?
-Lo importante es que la mediación es otra puerta para solucionar los problemas, complementa la vía jurisdiccional y, entre todos, conforma la tutela judicial efectiva. Es decir, el derecho del justiciable a tener un proceso para tomar decisiones por el camino que le parezca más conveniente.
-¿La mediación se aplica sólo en rupturas de parejas?
-Se puede aplicar a muchos contextos. Por ejemplo, con menores infractores, en la reparación del daño a la víctima, porque es una medida reeducativa. Existe la mediación intercultural, desde el respeto a la diferencia. También se trabaja cada vez más en la mediación escolar, para prevenir el 'bulling' en las clases. Es una de las más importantes. El espectro es muy amplio.
-¿Cómo se busca ese punto de encuentro, de comunicación, con un chaval problemático?
-En la mediación escolar están teniendo mucho éxito los programa en los que se trabaja al mismo tiempo con los alumnos, los padres y educadores. Por un lado, se les forma a los chavales a través de talleres para que conozcan la cultura de la no violencia, para que aprendan a gestionar los conflictos en el aula y en el patio. Y también se forma a los padres, porque a veces cuando llega el niño a casa ve que tiene más herramientas que él.
-Cada vez hay más casos de este tipo, incluso de padres que denuncian a sus hijos.
-Hay un problema importante de incomunicación entre padres e hijos. La mediación ofrece ese espacio de diálogo, de encuentro. El problema también tiene que ver con un cambio que hay en la estructura de las familias, donde hay que ejercer la autoridad, pero no la autoridad que hayan podido ejercer los abuelos sobre nuestros padres, sino una más dialogante.
-¿Dónde tienen que acudir las personas que busquen la ayuda de un mediador?
-En Asturias se va a crear un centro de mediación, aunque son los propios servicios sociales o el juez quien deriva a las personas hacia este servicio.
-¿Qué le parece la ley asturiana sobre mediación familiar? Hay políticos que dicen que sólo por ella mereció la pena toda una legislatura.
-Tiene grandes aciertos, pero ha sesgado demasiado los ámbitos. La ley habla de mediación familiar para aquellas parejas o matrimonios que hayan tomado la decisión de romper y yo creo que la mediación debe abarcar todos los tipos de conflictos familiares. No hay que reducir.
-¿Qué papel juega la Universidad?
-En Oviedo ha hecho un papel importante y acaba de firmar un convenio con el Colegio de Abogados para formentar la formación. Les fecilicto, porque son dos instituciones importantes que están abocadas a entenderse y a trabajar unidas.





