
En el hotel Castillo de La Zoreda, en La Manjoya, se congregaron 500 personas del ámbito de la cultura, el deporte y la política. El acto, coordinado por el periodista Luis José Ávila, contó en primer lugar con una recepción que Ramiro ofreció a los asistentes, arropado por su familia y por sus colaboradores al frente del negocio. Todos los invitados se fueron presentando uno a uno.
Tras los saludos, se proyectó un vídeo con imágenes de la vida y el trabajo del protagonista del evento, en el participaron conocidos deportistas como Iker Casillas o Míchel Salgado. Ambos manifestaron su cariño por una persona que describieron como «entrañable», «cariñosa» y «afable».
Ávila subrayó el «mérito y gran corazón» del peluquero. «Ramiro siempre ha manifestado por el trabajo y por la gente un afecto de primera división», añadió. Por su parte, el alcalde, Gabino de Lorenzo, resaltó que 50 años de trabajo «merecen levantar el pie del acelerador», consejo que ofreció al protagonista del evento aunque, añadió, «los artistas no se jubilan nunca». De Lorenzo realizó un guiño al delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, con quien compartió la mesa presidencial. Aseguró que si Ramiro se retira, puede provocar una «crisis» entre los políticos que engrosan su clientela: «Aunque quedaría neutralizada, porque por su silla han pasado tantos de izquierdas como de derechas», bromeó.
Durante la cena se presentó el libro 'Las historias con alma no tiene fin', escrito por el periodistas Juan Luis Fuente. Es la segunda biografía escrita sobre la vida de Ramiro Fernández. El autor destacó en su intervención la capacidad del homenajeado para «dignificar» la profesión de peluquero, algo que todos los asistentes coincidieron en remarcar.
El presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Peluquería, Mariano Castaño, aseguró que el trabajo de este allerano ha servido para que el nombre de la peluquería «se escriba con mayúsculas en la sociedad». Ramiro «alentó la inquietud de los profesionales sacando de todos lo mejor», aplaudió Castaño.
Natural de San Miguel de Nembra (Aller), municipio del que es Hijo Predilecto, este reconocido psicoesteta ha recibido múltiples distinciones, entre ellas la insignia de oro de la Federación Española de Fútbol 2008, desde que se inició como peluquero en 1958 en el Musel de Gijón.





