«Con él es difícil el diálogo», subrayó Sánchez, que apuntó además que el consejero «suele hacer declaraciones desafortunadas, mantiene un carácter autoritario y se aleja de los profesionales».
«Se ha abierto una brecha clarísima en la sanidad asturiana y de ello culpamos al consejero», arremetió el presidente del PP regional, para quien, en el sistema sanitario asturiano, hay «una sensación de abandono, de falta de interés, de crispación, de desencanto, circunstancias que no se deben de fomentar en un servicio tan importante como éste». Así que, afirmó, la solución pasa por que el Gobierno regional cese a Quirós y ponga en su lugar «a una persona de otro talante que transmita confianza a los profesionales y los estimule en en beneficio de los usuarios».
La portavoz de Izquierda Unida (IU) en la Junta General del Principado, Noemí Martín, no llegó tan lejos, pero fue igualmente tajante. Y así, aunque no reclamó el cese, cargó contra «su nefasta gestión».
«Resulta evidente que a Quirós le gusta mucho el monólogo y muy poco el diálogo», abundó la portavoz de IU, que acusó además al Gobierno socialista de «carecer de proyecto político en materia sanitaria».
Las críticas al consejero fueron rebatidas poco después de la reunión del Consejo de Gobierno por la portavoz del Ejecutivo autonómico, Ana Rosa Migoya, encargada de la defensa de Ramón Quirós.
Migoya avaló la gestión del consejero y afirmó que sólo trata de mejorar el servicio que el Principado presta a los ciudadanos. «El consejero está tratando de implantar medidas de racionalidad y de mejora de la asistencia», subrayó la portavoz, quien recordó que, desde que gobierna el PSOE en Asturias, «se han producido importantes mejoras en cuanto a remuneraciones y jornadas de los profesionales sanitarios».
La portavoz del Ejecutivo sostuvo que esas mejoras «deben tener una correspondencia en el servicio que reciben los ciudadanos» e insistió en que la apertura de los centros de salud por las tardes, a la que se oponen los facultativos, «está ligada a esas mejoras». Además, puntualizó que el Ejecutivo «se siente legitimado para exigir algo que es un derecho de los ciudadanos y que está en las leyes, como es la organización de la normativa sanitaria».
Carrera profesional
Por otra parte, se refirió a la sentencia emitida por la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Asturias que estima parcialmente un recurso del Colegio de Médicos contra los acuerdos para el desarrollo de la carrera profesional en el Servicio de Salud del Principado. El acuerdo contra el que recurrió el Colegio de Médicos excluía del cómputo a fines de la carrera profesional los servicios prestados en el Hospital de Arriondas y Jove. Al respecto, Migoya aseguró que la sentencia no reconoce la carrera profesional a esos trabajadores y ni siquiera se centra en esa cuestión. «Lo que reconoce la sentencia son los servicios prestados por el personal que ha trabajado en Arriondas y Jove una vez está en condiciones de acceder a la carrera profesional», concluyó.





